“La carretera del norte es ejemplo de lo que no se debe hacer nunca en una obra pública”. Así lo ha subrayado el consejero de Infraestructuras del Cabildo palmero, Jorge González, apenas horas después de remitir al Gobierno de Canarias el resultado de una auditoría técnica que justifica el desacuerdo de la institución insular con la recepción de la obra por parte del Ejecutivo regional.
En el informe aparecen de forma detallada varios puntos del recorrido donde no se puede garantizar la seguridad frente a las precipitaciones de invierno por la inexistencia de mallas y taludes que impidan los desprendimientos del terreno sobre la calzada.
Son solo algunos de los detalles de la auditoría realizada por varios técnicos que consideran, en coincidencia con el consejero Jorge González, que “esos problemas deben ser solventados antes de recibir la obra”.

No solo no están de acuerdo con estos aspectos fallidos en materia de seguridad, sino que critican los flagrantes incumplimientos de un proyecto del que el Gobierno de Canarias solo se ha ejecutado un tercio del recorrido inicialmente previsto y ello pese a que su ejecución inicialmente prevista de 40 meses se ha convertido en un recorrido plagado de fallos que ya ha alcanzado 9 años de obras. La obra se inició en septiembre de 2007 y su presupuesto inicial, de 32,4 millones de euros, ya casi se ha multiplicado por dos.
A la hora de determinar las causas de estos importantes retrasos y los sobrecostes económicos derivados de la obra, Jorge González señala a fallos en el proyecto y en la ejecución, pero también habla de “desacierto en decisiones técnicas y políticas”.
Un debate presupuestario injusto para La Palma
El consejero de Infraestructuras del Cabildo palmero advierte al Gobierno de Canarias sobre la desigualdad y la falta de solidaridad que está primando en el debate sobre el nuevo convenio de carreteras para la región, en el que Tenerife y Gran Canaria protagonizan las prioridades en un pulso provincial en el que se olvidan, dice, las prioridades de una isla como La Palma, donde, entre otras muchas carencias, no se ha actuado en la carretera que va desde Amagar, en Tijarafe, hasta la Villa norteña de Garafía pasando por el término municipal de Puntagorda.
Asegura el consejero insular que “la carretera lleva en las mismas condiciones durante los últimos 80 años, en todo ese período no ha habido más que pequeñas obras de seguridad que hemos ido haciendo desde el Cabildo de La Palma”.
La institución palmera ya ha dado traslado al Gobierno de Canarias de un listado de prioridades para la terminación de hasta tres grandes proyectos viarios inacabados por los recortes presupuestarios, así como otras cinco actuaciones en otras tantas carreteras de La Palma.
Esperan que el Ejecutivo regional se quede al margen del “injusto debate” del reparto de fondos en base a criterios de población a la hora de determinar las obras a financiar en el marco del convenio de carreteras Canarias-Estado, y atienda las necesidades específicas que en esta materia presenta La Palma, y que se evidencian especialmente, en las carreteras del norte y en la infructuosa meta de cerrar el anillo viario insular en esa comarca.




