
No fue casualidad que Coalición Canaria en La Palma decidiera estar al frente de la Consejería de Política Territorial en el Gobierno de Canarias. La convicción de que la normativa territorial estaba estrangulando el progreso de la Isla es una idea que los nacionalistas comparten también con la mayoría de los partidos políticos con representación. Primero fue la modificación de la llamada Ley de Islas Verdes y ahora se está tramitando la Ley del Suelo. La consejera del área, la palmera Nieves Lady Barreto, sostiene que La Palma será la isla más beneficiada de la suma de ambas leyes.
– ¿Quiere convertir a La Palma en un solar como dicen los detractores de la Ley del Suelo ?
“Ni La Palma ni Canarias. Quienes dicen eso como cargos públicos, Nueva Canarias y Podemos, en mi opinión, han buscado distinguirse. Los segundos porque en ningún caso la van a apoyar, y Nueva Canarias busca un espacio que ha ido perdiendo en favor de Podemos, especialmente en Gran Canaria”.
– Pero la Ley está siendo contestada socialmente.
“Solo he oído criticar cuatro cosas de ambos partidos y de la Plataforma: los proyectos de interés insular y autonómico; las actividades complementarias en suelo rústico; la evaluación ambiental, y que no quieren que los planes los aprueben los ayuntamientos. Pero la ley es mucho más que eso. No entiendo un posicionamiento tan radical en contra. Hemos hecho un proceso diferente para hacer la ley. Cuando se constituyeron las mesas de trabajo, con todos los colectivos, asociaciones, colegios profesionales, nos preguntaban por el borrador. No lo había porque se estaba haciendo con las aportaciones, que están recogidas. No todas, evidentemente, pero tampoco está todo lo que quería el Gobierno”.
– Volviendo al solar. ¿Dan manga ancha para urbanizar?
“Al contrario. Hasta que se apruebe esta ley, cualquier ayuntamiento puede seguir marcando suelo urbanizable en su planeamiento. Por primera vez, la ley invertirá este principio. En Canarias hay 54 millones de metros de suelo urbanizable sin desarrollar. Con eso no hace falta más suelo para desarrollar en los próximos años. Con la nueva ley ningún ayuntamiento podrá tener como cajón de sastre destinar más suelo urbanizable. Es la primera ley desde 1998 que no facilita que se clasifique suelo como urbanizable. Partimos de que todo suelo que no es urbano ni rústico es urbanizable. Con esta ley, todo el suelo que no es urbanizable y no es urbano pasa a ser rústico. ¿Eso significa que no se volverá a clasificar suelo urbanizable?. No, sino que se han puesto límites. Si tienes suelo urbanizable, debes eliminar uno y justificarlo para poner otro. Solo con esta medida es imposible decir que La Palma va a ser un solar, en todo caso será una huerta”.
– ¿Cómo contribuye al sector primario ?
“Es la primera vez que a las asociaciones y a los ingenieros agrónomos se les sienta en la misma mesa para elaborar una ley del territorio. El principio de que todo lo que no esté clasificado es suelo rústico es importante para el sector primario. Además la ley establece mecanismo para que si a los cinco años un suelo urbanizable no se desarrolla, el propietario puede solicitar que pase a rústico. También contempla la posibilidad de asociar una actividad complementaria a la primaria, una reivindicación histórica del sector, para que puedan tener una renta que complemente su actividad”.
– ¿No se corre el riesgo así de abandonar el primario?
“Al contrario. La actividad complementaria está limitada y no puede ocupar más del 10% del terreno y el 15% de la explotación. Si decide dejar la actividad primaria, perdería al año la complementaria. Podemos limitar los porcentajes, pero no prohibamos la actividad complementaria, porque esa va a ser al final la que permitirá que la actividad agraria y ganadera siga existiendo. Es inconcebible además que hoy un ganadero no pueda poner una placa solar en su granja porque las renovables no se contemplan en suelo rústico. La Ley va a favorecer que se profesionalice con tecnología el sector primario. Y habrá actuaciones exentas de autorización para evitar, por ejemplo, que un agricultor tenga que esperar un año en recibir la autorización para levantar una pared que se le ha caído en una huerta. A la vez que hacemos eso, endurecemos la disciplina urbanística en las actividades exentas para que se haga lo que se tiene que hacer”.
– ¿Desaparece la Cotmac?
“La Ley no la elimina, sino que crea un órgano de la Comunidad Autónoma que se dedicará a todos los planes del Gobierno. Sobre los planes de los ayuntamientos y el Cabildo emitirá un único informe, que será preceptivo y vinculante, en sus competencias. Ayuntamientos y cabildos la única función nueva que toman es su aprobación, con un informe del Gobierno de Canarias. Estoy convencida de que la mayoría de los ayuntamientos pedirán informes de legalidad al Gobierno y al Cabildo. Es falso que esto favorezca la corrupción. Que el Gobierno sea quien apruebe hasta ahora los planes no es garantía de legalidad. De 28 planes adaptados al texto refundido, siete los ha anulado el Supremo, 35 no se han hecho y 26 llevan una media de 12 años elaborándose. Santa Cruz de La Palma, por ejemplo, creo que va por 16 años”.
– ¿La nueva ley evitará casos como el que cita de la capital palmera?
“Simplifica el procedimiento de elaboración del planeamiento y lo hace adelantando trámites y acortando plazos. Lo más complicado de un Plan General es la valoración ambiental, que normalmente se hace cuando ya se lleva tiempo trabajando en él. Nosotros planteamos que se inicie en el minuto cero. Además, por imposición estatal, tienes que tenerla hecha en dos años. Y la ley plantea dos años para aprobar el Plan General y da otros dos años de prórroga. El plazo máximo para aprobarlo será de seis años. Estamos reduciendo el tiempo a la mitad. La media en Canarias para aprobar el planeamiento hoy en día es de 12 años”.
– ¿El desarrollo de La Palma está trabado solo por cuestiones de ordenación del territorio?
“Es verdad que La Palma tiene un bloqueo en materia de ordenación del territorio y es la isla con un mayor bloqueo desde este punto de vista. Con el sistema actual de normas, se aprueba el Plan Insular, que obliga a que los 14 municipios se adapten y hasta que no lo hagan no es efectivo. Llevamos seis años con el Plan Insular aprobado y el único planeamiento adaptado de manera plena es el de El Paso. Todas aquellas cosas previstas para el resto de municipios no se han podido desarrollar porque estamos esperando a que esta cascada de decisiones se produzcan. Si atascamos por debajo, las cosas no se dan. Esa es una de las grandes razones del bloqueo de La Palma. En otras islas que no tienen su Plan Insular adaptado, han permitido que los planes generales se desarrollen. La Ley del Suelo recoge que los planes insulares puedan tener normas de aplicación directa”.
– ¿La Palma ha sido castigada entonces por hacer sus deberes?
“A l final el ejemplo que damos es que quien cumple se bloquea y el que no cumple no. Tenemos un sistema de planeamiento que no permite hacer bien las cosas, sino tener puertas traseras”.
– ¿Con la modificación de la Ley de las Islas Verdes vamos hacia un desarrollo desaforado del turismo en La Palma?
“El 85% del suelo de La Palma está protegido. Eso no quiere decir que el 15% que no está protegido se pueda desarrollar. De ese 15% solo tenemos el 0,3% destinado a turismo. En Canarias es el 3%. Así no podemos pedir que el turismo se ponga a la par del sector primario y tire de la isla. Es imposible. Hay que facilitar que determinados proyectos que legalmente se pueden hacer se ejecuten. Para eso está la Ley 6/2002, que es clara, de aplicación directa y no tiene que adaptarse al Plan Insular. Hoy a lo que tenemos que esperar es a que haya un promotor, no me refiero al de Eurovegas, sino alguien que quiera hacer un hotel rural o un casa rural. Hay que facilitar que se puedan hacer pequeños hoteles como el de Tazacorte, que no llega a las 70 camas. Creo que todavía la gente no se cree que existe esta posibilidad. Sin esas dos leyes, la de Islas Verdes y la Ley de Suelo, La Palma no sale adelante. La isla que sale más beneficiada de estas dos leyes es La Palma, porque si no aquí nos morimos. De mirar solo a las estrellas no vamos a vivir”.




