Durante los bombarderos, el Ejército sirio ha atacado hasta el último hospital infantil en la zona rebelde, que se queda sin suministros para atender a la población.
En el bombardeo, ocurrido el miércoles pasado, no murió nadie. Un reportero de Al Jazeera se encontraba en el lugar, y la cadena catarí ha cedido las imágenes a EL ESPAÑOL.
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