crisis del pacto regional

CC-PSOE: de alegría nupcial a antesala de divorcio en solo 18 meses

Los episodios de desencuentro entre CC y PSOE comenzaron con el incumplimiento del pacto en cascada y acaban en el Fdcan
Las caras largas en los últimos plenos del Parlamento autonómico entre Fernando Clavijo y Patricia Hernández son el espejo del alma del pacto de gobierno entre CC y PSOE, al borde ya de la ruptura definitiva. / FRAN PALLERO

La primera foto en el álbum de un matrimonio a punto de divorciarse siempre fue feliz. La alegría nupcial entre CC y PSOE se mantuvo el pasado mandato, en el Gobierno que presidió el nacionalista Paulino Rivero, con el socialista José Miguel Pérez en la vicepresidencia. Y ello a pesar de las tensiones en La Palma donde PSOE y CC no congeniaban. Tampoco en El Hierro, entonces y ahora.

Pero eran otros tiempos. En junio de 2015 ambos partidos renovaron su amor, con Fernando Clavijo (CC) en la presidencia y, de número dos del Ejecutivo, Patricia Hernández (PSOE). El acuerdo lo llegó a santificar con su firma, en el Hotel Escuela de la capital tinerfeño, el entonces líder nacional del PSOE, Pedro Sánchez.

Antes incluso de esa rúbrica, ya hubo una pelea prematrimonial: en plena negociación de este acuerdo general, el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, pactaba con el PP y dejaba al PSOE en la oposición tras cuatro años de cogobierno. Las conversaciones a escala regional entre CC y PSOE quedaron suspendidas ese día porque los negociadores socialistas se levantaron de la mesa, enfadados por el movimiento de Bermúdez, hecho sin avisar. Luego se reanudaron.

No menos mosqueante fue para el PSOE la resistencia de Carlos Alonso (CC) a sellar esta alianza en el Cabildo, al punto de que llegó a proponer un gobierno de concentración, y dar entrada a todos los partidos. Y ello pese a que CC y PSOE sumaban.

Pero, cerrado el pacto en cascada, pronto empezaron los problemas, con su incumplimiento en 13 ayuntamientos. Tenerife fue y es la isla con mayor tensión, y donde CC se juega en realidad su futuro. Sonada fue la deslealtad de los nacionalistas en Puerto de la Cruz (se aliaron con el PP) y en Arico. En Arona tampoco pactaron, aunque a nadie le extrañó, pues el PSOE fue quien denunció inicialmente el escándalo urbanístico del caso Arona y era prácticamente imposible su alianza.

Junio de 2015: firma del pacto CC-PSOE, con la rúbrica de Pedro Sánchez. Caras felices. Eran otros tiempos. / FRAN PALLERO

Desde los primeros meses del pacto en cascada, Alonso viene manteniendo una actitud crítica con la consejera de Obras Públicas del Gobierno canario, la majorera, y socialista, Ornella Chacón, a cuenta sobre todo de los atascos en la TF5- y del cierre del anillo insular. Aunque se intentó escenificar la paz en octubre del pasado año, el presidente del Cabildo ha continuado esa guerra hasta hoy: su objetivo, licitar él la obra, de entre 300 y 400 millones.

En octubre 2015 comenzó el desencuentro sobre el Fondo de Cohesión y Desarrollo de Canarias (Fdcan), que dispondrá de 1.600 millones de euros en una década, a razón de 160 anuales, gracias a que el Gobierno estatal aceptó no seguir cobrando esa cantidad a las arcas públicas canarias como compensación por la desaparición del Impuesto sobre el Tráfico de Empresas (IGTE).

Clavijo veía con buenos ojos una propuesta planteada desde la Federación Canaria de Islas (Fecai) por Casimiro Curbelo, líder de la Agrupación Socialista Gomera (ASG) y hombre clave para mayorías alternativas a la actual, conel fin de repartir tan ingente millonada mediante el porcentaje de escaños que tienen las islas en el Parlamento canario, la llamada triple paridad electoral, lo que beneficia de forma clara a las islas menos pobladas.

En julio de 2016 la consejera de Hacienda, Rosa Dávila (CC), llegaba a afirmar tras un Consejo de Gobierno que se había descartado ese reparto con cuotas por islas. No fue así. Cuatro meses después hizo lo contrario, y los consejeros del PSOE se levantaron de la mesa, el último gran detonante de esta crisis entre ambos socios.

A principios de septiembre, Clavijo, secundado por Dávila, echa más leña al fuego al criticar la gestión económica de la Sanidad por parte del socialista Jesús Morera. El portavoz parlamentario del PSOE, Iñaki Lavandera, llegaría semanas después a insinuar que para restablecer la confianza tenían que dejar el Gobierno el propio presidente y la consejera de Hacienda.

El barco que timoneaban CC y PSOE comenzaba a anegarse, y una vía de agua más fue la moción de censura de los nacionalistas en Granadilla contra los socialistas, con apoyo del PP, a finales de septiembre. Ese municipio no es cualquiera para la vicepresidente del Ejecutivo regional,  pues en él tuvo su principal semillero de votos en las primarias que la llevaron a ser candidata en las autonómicas de 2015.

Este hecho, unido a las diferencias sobre la Ley del Suelo, que ha abanderado Clavijo, y cuyo proyecto de ley, aprobado en agosto, no gustaba a una parte del PSOE, motivó que en octubre comenzara una renegociación del pacto regional, pues los socialistas habían perdido la confianza en CC. En medio de esas reuniones, Alonso dijo que los consejeros del PSOE seguían en el Ejecutivo “por un sueldo”.

Eso fue una piedra más en el camino, pero finalmente se llegó a un acuerdo provisional: una adenda al pacto de junio de 2015, en el que, entre otras cláusulas, estaba la de una moción de censura en Puerto de la Cruz y la dimisión de la alcaldesa nacionalista de Arico para que gobernara el PSOE, antes del 27 de noviembre. CC no cumplió. A fines de noviembre, Ciudadanos (C’S) desveló que Clavijo estaba detrás de esa maniobra en Granadilla.

La campaña publicitaria sobre el proyecto de Ley del Suelo, para autobombo de Clavijo, no gustó al PSOE y así lo dejó claro por dos veces en el Parlamento regional.

El 28 de noviembre pasado, ya con José Miguel Rodríguez Fraga como presidente de la gestora del PSOE en Canarias -nombrada tras la dimisión de José Miguel Pérez, el anterior secretario general, alegando motivos profesionales- Clavijo y los consejeros de CC aprobaron en solitario el reparto del Fdcan, con 120 millones al año distribuidos según la triple paridad.

Los consejeros del PSOE se levantaron de la mesa antes del acuerdo, en señal de protesta. CC fue tajante: “No hay marcha atrás a ese acuerdo”. Pero el pasado jueves sí dio marcha atrás para aceptar un nuevo criterio propuesto por el PP, según la fórmula del REF, aunque en realidad viene a dejar las cosas más o menos como estaban.

Este lunes Clavijo lleva al Consejo de Gobierno ese acuerdo. Está por ver qué harán los consejeros del PSOE. Pero las últimas fotos de este aún matrimonio muestran las caras de una pareja muy mal avenida, enfadada, infeliz. El semblante que casi siempre es antesala de un divorcio.

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