José Ángel Rodríguez, de 66 años, sufrió un paro cardíaco mientras velaba por el cuerpo de su hija y sus cinco nietos, que fallecieron en un incendio el pasado domingo 8 de enero.
La tragedia fue tal en la familia mexicana, que el corazón del padre de ella no pudo resistir tanto dolor y, a pesar de que los servicios de emergencia acudieron al funeral, éstos no pudieron hacer nada por salvarle la vida, según informa ‘Tiempo’.
El incendio fue provocado por un cortocircuito procedente de un calentador eléctrico que utilizaba la familia para paliar las bajas temperaturas que está sufriendo estos días la región.
No obstante, fue por intoxicación con monóxido de carbono lo que acabó con la vida de la familia, incluidos los hijos de la mujer con edades comprendidas entre los cuatro meses y los 18 años.




