
El consejo ciudadano de Canarias, máximo órgano de Podemos en las Islas, aprobó a finales de diciembre el proyecto conjunto presentado por un grupo de simpatizantes y activistas para la creación de una nueva coordinadora insular, “con el objetivo de afrontar la situación organizativa y la realidad política de la isla y sus municipios”, según informan en un comunicado.
“Damos este paso como coordinadora porque creemos en este proyecto y en esta herramienta de participación ciudadana; de hecho, somos muchas más personas de las que figuran, pero por cuestiones organizativas sólo unas pocas pueden poner cara y nombre”, indican. Aseguran además que “tendremos que trabajar desde el primer minuto contra la máquina del fango, pero lo asumimos porque lo importante para nosotros es combatir la mala gestión política que padece nuestro territorio, por eso lanzamos la iniciativa y por eso no cederemos ante los intentos de deslegitimarnos”. “Su empeño nos induce a pensar que algo estamos haciendo bien”, agregan.
Subrayan que “esta coordinadora tendrá el duro e ilusionante trabajo de diseñar la hoja de ruta para conseguir poner las instituciones palmeras al servicio de la mayoría social”. Asimismo, tienden la mano a quienes ya conocen el proyecto y “aunque no hayan coincidido o compartido todas las líneas de actuación del partido en La Palma, quieran incorporarse para trabajar de cara al futuro”. “Tenemos la responsabilidad de sacar adelante este proyecto, olvidando viejas rencillas y demostrando que en esta isla somos capaces de lo mejor, como ya se ha probado a lo largo de la historia”.
Recuerdan que Podemos ha presentado un recurso de anticonstitucionalidad contra la ley de las Islas Verdes, que sostienen que “está diseñada para beneficio de los pocos de siempre y supondría la destrucción del bien más preciado que tenemos, nuestro territorio y medio ambiente”. Agregan que la situación de la juventud es “muy preocupante” y “el trabajo precario, en estado de semiesclavitud, sobre todo en el género femenino, es indignante”.
Advierten además que tienen sobre la mesa “el asunto del agua de La Caldera, que debería ser un bien de todos los palmeros, y no nos olvidamos de nuestro sector primario, ahogado y abandonado por las élites políticas”.
“Trabajaremos para intentar revertir este sistema injusto y para que la política se haga para y represente a los sectores más desfavorecidos, invisibilizados y excluidos. Tenemos que demostrarle a las casi 6000 personas que nos votaron y al resto de la ciudadanía de La Palma que otra forma de hacer política es posible y que el cambio es ya imparable”.




