
Solo en tres días de intensas precipitaciones, con especial incidencia en la comarca noreste y más especificamente en Garafía, Barlovento, San Andrés y Sauces y Puntallana, el agua embalsada en las infraestructuras hidráulicas de La Palma ha aumentado en un 15%. Los datos oficiales del Consejo Insular de Aguas, órgano que preside el también vicepresidente de la institución palmera, José Luis Perestelo, han pasado de un 54% de agua embalsada a un 69%, lo que aunque no despeja todas las preocupaciones de cara al verano, por el segundo invierno consecutivo sin lluvias regulares, sí aminora el estado de intranquilidad del sector agroganadero insular.
El efecto de las lluvias sobre el abaratamiento de la compra de agua de riego ha sido inmediato. Los denominados “aumentos” de las Haciendas de Argual y Tazacorte – derivados de los casi 200 litros por metro cuadrado que se registraron en la Caldera de Taburiente durnate el sábado y el domingo, y que provocaron que el Barranco de Las Angustias corriera con un caudal considerable – han rebajado en más de un 50% el precio de la pipa de agua, pasando de los 10,2 céntimos de euro, a los actual 5 céntimos de euro.
Frente a la posibilidad de una posible convocatoria de la Mesa de la Sequía, frente a un invierno que de momento no ha sido todo lo lluvioso que cabría esperar, el presidente de una de las organizaciones más representativas del sector agrario -la Asociación Agraria Libre de Canarias- Amable del Corral, estima que “no es momento de convocar la Mesa de la Sequía. Ese momento llegará una vez se aproxime el fin del invierno, en Abril, y si no llueve”.
De momento, hay optimismo entre el sector dado que esta misma semana, según las previsiones meteorológicas, se producirán nuevas precipitaciones el jueves y el viernes, lo que puede provocar una mejora de la actual situación de los embalses palmeros.
Para el presidente del Consejo Insular de Aguas la situación es de normalidad, aunque destaca la importancia de ejecutar, tal y como se contempla en las previsiones de obras con cargo al Fondo de Desarrollo de Canarias, un proyecto tan importantes para trasvase de agua entre la comarca Este y la Oeste en caso de necesidad, como la conexión hídrica con Las Nieves. Los agricultores consultados tienen claro que, en caso de que la situación de los embalses no mejore sustancialmente de cara al verano, las opciones pasan siempre por buscar medidas de ahorro del agua de riego. Amable del Corral recordó que entre esas medidas también juega un papel importante “la solidaridad entre las comunidad de regantes”, además de espacios más los riegos o asignar una cantidad menor en cada una de las irrigaciones.
El único embalse de la Isla que está casi al 100% de su capacidad es el de Adeyahamen, en San Andrés y Sauces, seguido de Las Lomadas y Manuel Remón, ambos con un 86% de llenado. El que presenta menor cantidad de agua embalsada, al margen de La Caldereta que aún no ha entrado en servicio por los fallos en su construcción y por las filtraciones de agua, es el de Dos Pinos, en Los Llanos de Aridane, con solo un 47% pese a las últimas lluvias registradas. Un importante aumento ha registrado la Laguna de Barlovento, que ha experimentado un incremento del agua acumualda del 20% solo en tres días, pasando del 48 al 68% de su capacidad.
El consejero de Agricultura del Cabildo palmero, José Basilio Pérez, detalló que los técnicos de Extensión Agraria están llevando a cabo las evaluaciones necesarias tras el temporal, que especialmente ha afectado a explotaciones plataneras aunque no se sabe en qué grado. Pérez destacó, entre los datos más llamativos, el registro de las lluvias mas importantes en la madrugada dle domingo, concretamente entre las 4 y las 6 de la mañana y entre los municipios de Puntallana y Mazo. Las rachas de viento más importantes se registraron entre Santa Cruz de La Palma y Fuencaliente, llegando a alcanzar los 111 kilómetros por hora entre los 400 y los 800 metros de altitud sobre el nivel del mar.




