
El perro es el mejor amigo del hombre y con historias como estas queda aún más de manifiesto. Según informa de ‘Daily Mail’, Cesur es un perro fiel a su dueño y como tal ha decidido acompañarlo más allá de su fallecimiento. Todos los días, el animal visita la tumba situada en Bursa, en Turquía.
Y es que Cesur sufrió la enfermedad de su dueño. Perdió el apetito y en el funeral estuvo junto a la tumba durante todo el tiempo. El hijo del dueño del perro, Ali, ahora es quien cuida del perro en su casa, aunque ha manifestado que Cesur no es el mismo.
“Mi padre ha sido paralítico durante muchos años y adoptó a Cesur cuando era un cachorro para tener compañía. […] Lo echa de menos.”




