
El número de personas sin hogar en La Palma crece. Cada vez es más visible su presencia en las calles de los principales núcleos de la Isla, tanto en Santa Cruz de La Palma como en Los Llanos de Aridane. De hecho, hay al menos dos casas ocupadas en la Isla por personas que subsisten con las ayudas que reciben de los servicios sociales municipales, entidades solidarias y la buena voluntad de ciudadanos. Una de esas viviendas se encuentra en la zona del barranco de El Carmen, en Santa Cruz de La Palma, y la otra en el municipio de Tijarafe.
La pasada semana, sin ir más lejos, llegaron a La Palma al menos dos personas en esta situación procedentes de otra isla, que ahora viven en una de estas casas como ocupas. Se trata de antiguas viviendas abandonadas por sus propietarios en el medio rural, que están siendo reutilizadas como alojamiento por parte de estas personas. En total, Cáritas estima que hay unos 25 sin techo en la Isla.
Se da la circunstancia además de que en estas viviendas conviven dos realidades muy diferentes. Por un lado están las personas que carecen de recursos económicos y que, por circunstancias de la vida, se han visto en la calle y han tenido que recurrir a estas viviendas abandonadas, que no reúnen las condiciones mínimas de habitabilidad, para tener al menos un techo bajo el que cobijarse. Son inmuebles que carecen de luz, agua corriente, donde los inquilinos se mojan cuando llueve. Por otra parte, ese mismo espacio es empleado por hippies, que pasan temporadas en la Isla y utilizan estas casas para alojarse durante su estancia.
Una convivencia compleja que se está dando en estos momentos en La Palma, tal y como pudo constatar este periódico en uno de estos inmuebles que se encuentra en la salida norte de la capital palmera. Los hippies, la mayoría, vienen del extranjero, mientras que los sin techo son personas de La Palma y de otras islas. “Hay gente de fuera, pero también palmeros, nacidos y criados aquí, en esta situación”, nos comentan desde Cáritas.
Lo cierto es que esta circunstancia extrema en La Palma era muy difícil que se diera en el pasado, donde las redes de solidaridad familiar, en una sociedad marcada por su carácter rural, se encargaban de sostener a las personas que estaban en riesgo de exclusión social. Pero la realidad está cambiando y está haciendo florecer un fenómeno que antes era menos frecuente en la Isla.
La detección desde el voluntariado de Cáritas del incremento de estos casos es lo que ha llevado a que esta organización haya puesto en marcha este año, por primera vez, un programa específico para la atención a las personas sin hogar en La Palma.

No obstante, desde instituciones públicas como el Cabildo, han defendido que esta problemática no tiene tanta presencia en La Palma como sostiene Cáritas, que en estos momentos está haciendo una radiografía de la realidad de estas personas, reduciendo la cifra a un solo caso, que además se trataría de alguien a quien han tratado de ayudar sin éxito. Pero la realidad está ahí, visible en las calles y oculta también en estas casas ocupadas por necesidad, en estos casos.
La Plataforma de Personas Desempleadas en La Palma ha salido también al paso de esta problemática y ha solicitado al Cabildo que abra “con urgencia” las instalaciones de La Fuente, en Puntallana, de forma provisional, para alojar a las personas sin techo de la Isla.
Desde este colectivo indican que ese inmueble dispone de 34 plazas de alojamiento y está debidamente reformada y acondicionada para ser habitada. Aseguran que tienen constancia de que en estos momentos, “varias personas viven a la intemperie en la capital”.





