
El Presupuesto del Cabildo para el año en curso, por valor de 96 millones de euros y al que se sumarán a lo largo de los próximos meses otros 18 millones del Fondo de Desarrollo d e Canarias (Fdcan), fueron aprobados por el grupo de Gobierno, conformado por socialistas y nacionalistas, y con el voto el contra del Partido Popular y del consejero no adscrito, un d desencuentro derivado de lo que los populares entienden como “la mayor falta de voluntad” en el estudio de las enmiendas que presentaron por valor de 3 millones de euros.
El debate plenario, el más deslucido de los últimos años y cuya pelea dialéctica entre oposición y grupo de Gobierno pasaron por aspectos más técnicos que políticos, solo puso sobre la mesa la advertencia fundamentada de los populares de los inconvenientes para la ejecución efectiva de unas cuentas que, por primera vez en la última década, superarán los 100 millones de euros.
Si bien para el presidente del Cabildo, el socialista Anselmo Pestana, y para José Luis Perestelo – su vicepresidente y ahora también consejero de Hacienda tras la sorprendente renuncia de su compañero de filas Luis Camacho – el documento es una potente herramienta inversora para la reactivación de la debilitada economía insular, para el PP y su portavoz adjunto, Carlos Cabrera, es un arma de doble filo si socialistas y nacionalistas no se “aplican” y ponen en marcha fórmulas de gestión por las que, hasta ahora, no han mostrado predisposición.
El enfrentamiento soterrado, con insinuaciones a errores de etapas anteriores y respuestas endulzadas por el tono conciliador, se produjeron entre Cabrera y Perestelo, viejos enemigos políticos que pusieron sobre la mesa dos visiónes diametralmente opuestas a la hora, no tanto del destino de los fondos y la consignación de partidas, sino en las fórmulas de ejecución y en una desconfianza mutua cronificada. Pestana defendió el “marcado carácter social del Presupuesto”, así como su capacidad para ejercer como motor de tracción de la economía palmera y lograr una reducción de su indecoroso 26% de paro.
Las peticiones de los populares de destinar 1,5 millones de euros para lograr la redacción de los proyectos de la carretera entre Fuencaliente y El Remo, así como el del Puente de Las Angustias para mejorar la conectividad entre el Valle de Aridane y la comarca noroeste, fueron desestimados por el grupo de Gobierno, que si bien en el primer caso entiende que se trata de un proyecto beneficioso para el interés de la Isla, en el segundo caso teme asumir inversiones que son, exclusivamente, competencia del Ejecutivo canario.
El documento crece un 4,49%, con respecto al pasado año, de los que algo más de siete millones de euros están dirigidos a la liquidación de la deuda con los bancos, lo que sumado a los ingresos en junio de los fondos REF, permitirá terminar con este lastre financiero. Las inversiones, al margen de la entrada de los 18 millones de euros del Fdcan, aumentan en 1,5 millones de euros, lo que supone una cantidad global dedicada a la generación de mayor actividad económica de 10,1 millones de euros. Destacan el carácter eminentemente social de las cuentas, que destinan 23 millones de euros a Asuntos Sociales, así como los 4 millones para Turismo y 9 millones de euros a distintas obras con especial incidencia en la continuación de la mejora de la red viaria insular, y de la que se detraen 2,4 millones para los ayuntamientos.
Anselmo Pestana mantuvo la estructura de su discurso en la búsqueda de una consenso que no logró. Subraya el cambio de estructura por la que apuestan desde el grupo de Gobierno socialistas y nacionalistas, un enfoque que pasa por la mejora del sector turístico y una potente inversión en esa área, así como la reactivación de la obra pública que permitirá mejorar la economía insular.




