
No se trata del personaje de Viktor Navorski (Tom Hanks) en la película La Terminal, de Spielberg, al que ni le dejaron entrar en Estados Unidos ni regresar a su país cuando estalló un golpe de Estado. Pero, igual que Navorski, una decena de personas se busca a diario la vida en el aeropuerto del Sur Reina Sofía, donde tienen su hogar, algunos con la esperanza de lograr un billete a alguna parte; otros, simplemente, para vivir. Cuatro de ellos, tres canarios y un argentino, llevan años sobreviviendo en esas condiciones, y lo hacen, según Francisco, porque “aquí no pasamos frío, tenemos baños para asearnos y un médico cerca que nos atiende cuando lo necesitamos”.
Esta es una imagen más de la pobreza que habita entre nosotros y para la que no se vislumbran brotes verdes, pero no es la única en el sur de la Isla, en el calificado motor económico de Tenerife. Granadilla está considerado el municipio líder de los okupas, los cajeros bancarios de El Médano sirven por la noche de morada a personas sin hogar, como también alguna cueva en Armeñime (Adeje) y hay quienes duermen al raso sobre la arena de una playa o en un banco, sobre todo en el municipio de Arona. El aumento de personas sintecho es tal que Cáritas ha alertado, una vez más, de la necesidad de construir un albergue en Los Cristianos, similar al único que hay hoy en la provincia, situado en Santa Cruz de Tenerife, con capacidad para 100 personas, para dar alojamiento y, al menos, tres comidas calientes al día.
Los problemas burocráticos y de competencia entre las distintas administraciones públicas ejercen de muro para que este proyecto prioritario se haga realidad.
Hace dos años, el anterior grupo de gobierno del Ayuntamiento de Arona se mostró partidario de proyectar un albergue comarcal, tras la muerte de tres indigentes a los que la situación de frío y la escasa asistencia agravaron sus débiles estados de salud hasta llevarles al fallecimiento.
Sin embargo, dos años después, ese proyecto ni siquiera está redactado y, por el contrario, el aumento de las personas sin hogar en Arona y en buena parte del sur de la Isla ha crecido en torno al 15%, sin contar a aquellos que se denominan mochileros, que duermen en las playas, remarcan desde Cáritas.
José Antonio Díez, coordinador del Área de Inclusión Social de Cáritas, es el encargado de hacer un seguimiento a los sintecho de la Isla. Con respecto a los que tienen el aeropuerto del Sur como su hogar, señala que hay dos perfiles diferentes: “Aquellos extranjeros que buscan recursos para regresar a sus países, que son los menos, y aquellos, que son cuatro, que llevan tiempo viviendo ahí y que tienen problemas mentales y todo tipo de adicciones”.

Explica José Antonio Díez que desde Cáritas “hemos tratado de darle cobijo en nuestro recinto de San Antonio de Padua, en Granadilla, con capacidad para 16 usuarios diarios, pero son personas que no quieren relacionarse con nadie y que no soportan un régimen de horarios; además, te comentan que ellos están muy bien en el aeropuerto”, donde suelen conseguir recursos económicos a base de propinas por llevar las maletas o una limosna.
Protocolo de AENA
El coordinador de Cáritas agradece el trabajo de los empleados del aeropuerto, porque “gracias a ellos también tenemos controladas a esas personas”, mientras que los empleados se quejan de las presiones de AENA para que traten de “invitarles” a abandonar la terminal, un alzamiento que no se puede hacer sin orden judicial, al ser un lugar público, recuerda Díez. AENA, sin embargo, desmiente que exija a sus trabajadores mano dura con aquellos que pernoctan habitualmente en la terminal del Reina Sofía, justo a la derecha de la misma, en la zona de internacional y muy cerca de los aseos.
AENA reconoce, por su parte, que no puede hacer nada para acabar con su situación, porque el protocolo para expulsarlos recoge que solo es posible cuando se demuestre alteración del orden público o un problema de insalubridad, algo que no se ha producido en los últimos años.
El protocolo de la empresa que gestiona los aeropuertos también recoge que, una vez identificados los individuos que duermen en sus instalaciones de manera habitual, se ponen en contacto con los consulados, en caso de que sean extranjeros, y con los Servicios Sociales de Granadilla de Abona si estos son españoles, como se suele hacer en otros aeropuertos del Estado, como en Madrid, Barcelona o Gran Canaria, donde hay mucha más gente durmiendo en sus instalaciones que en Tenerife Sur, indican desde AENA.
En Gran Canaria son 30 los que pernoctan en la terminal de Gando
Si AENA ha tomado cuenta del problema que supone la presencia de indigentes en el Reina Sofía, más aún andan preocupados por lo que ocurre en el aeopuerto en Gran Canaria. Hace semanas que unas 30 personas pernoctan cada noche y unas siete u ocho no abandonan el aeropuerto en todo el día. Muchas de ellas son extranjeros que esperan recursos para coger un vuelo, otros simplemente viven allí.



