
En algunas aún son visibles los estragos que las fantasías de más de 300 kilos de peso hicieron en su cuerpo. Rozaduras, ampollas, hematomas, agujetas, pero también sonrisas, muchas sonrisas, porque, a pesar del esfuerzo que supuso para ellas, todas repetirían sin dudar una experiencia que califican de única.
DIARIO DE AVISOS quiso reunir por primera vez a la Reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2017 y a su corte de honor, para conocer, de primera mano, lo que ha supuesto para estas jóvenes subirse al escenario del Recinto Ferial y conseguir uno de los galardones de la noche. Judit López, Laura Rodríguez, Samantha Rodríguez, Carla Cabrera y Shaila Perdomo se convirtieron en el pasado 22 de febrero en Reina del Carnaval, primera, segunda, tercera y cuarta damas de honor, respectivamente. Todas coinciden en que para ser candidata hay que llevar el Carnaval en las venas.
“No es un desfile de moda”, dice la Reina, que representó a Fuentealta con Madame Soleil, una afirmación que secunda el resto de damas. “Tienes que vivirlo, en mi caso es parte de mí”, añade Samantha, que con la fantasía La Joya representó a Ron La Indiana. Laura (en representación de La Opinión y McDonald’s y diseño de Daniel Pages), Carla (Centro Comercial Añaza Carrefour y diseño de Santi Castro) y Shaila (Centro Comercial Alcampo La Laguna y diseño de Eduardo Martín) lo corroboran; de una forma u otra, viven el Carnaval todo el año.
Del pasado miércoles solo tienen recuerdos positivos, a pesar de los nervios, del estrés, cuando se abrieron las puertas: “Era como si estuviera en el pasillo de mi casa”, dice Shaila entre risas, y añade: “Nada molestaba, se me ponen los pelos de punta solo de recordarlo”. “Sientes mucha adrenalina y la certeza de que ya no tienes escapatoria, que tienes que salir sí o sí”, detalla Judit. Samantha vivió ese momento casi como si levitara. “Cuando terminé, pregunté si habían salido a empujarme el traje; antes casi no podía con él”. “Me vine arriba -continúa-, tenía una coreografía marcada, pero hice lo que me dio la gana; decidí disfrutarlo”. Carla también lo vivió de esa forma. “Tenía la coreografía marcada, pero en ese momento me lo inventé todo”, comenta entre risas. ¿Y el después? De nuevo todas coinciden: “Supo a poco”.
Fotos: Sergio Méndez
Alguna hasta propone que sean seis minutos en vez de los tres que desfilaron. Para Reina y damas, el tiempo sobre el escenario fue muy corto, a pesar del cansancio (el ensayo general terminó a las tres de la mañana y estaban en el Recinto Ferial desde las 11.00). Cada una de ellas ha sacado una experiencia única de este Carnaval. Para Shaila, la también madre de la Reina Infantil, está claro: “Nunca es tarde para hacer lo que uno quiere, y solo se vive una vez”.
Laura y Carla no dudan en que es algo que les gustaría “repetir”. Samantha además lanza un mensaje: “Las chicas que quieran presentarse, que lo hagan, es una experiencia abrumadora, es algo que recordarás toda la vida”. “Si hay algo que he aprendido, es a mantener la ilusión incluso cuando creía que no podía más. Los días previos son muy agobiantes; le llegué a decir a mi madre que tiraba la toalla, que no podía. Pero mantuve la ilusión porque sabía que tenía que llegar ahí”, concluye la Reina Judit.










