
La tensión ha vuelto a las calles de Venezuela tras la decisión del Tribunal Supremo de asumir las competencias de la Asamblea Nacional por considerar que sigue en “desacato”. El riesgo de confrontación civil es enorme y la violencia ha regresado al país caribeño.
La oposición al presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha llamado a la movilización ciudadana contra lo que han calificado de “golpe de Estado” y la Asamblea ha solicitado al Ejército que defienda la democracia del mazazo institucional orquestado desde el Ejecutivo.
El TSJ ha asumido las competencias de la Asamblea Nacional por considerar que sigue en “desacato” y lo ha hecho a través de un fallo en el que autoriza al presidente venezolano a constituir empresas mixtas sin control parlamentario y otorga a Maduro un poder prácticamente ilimitado.
La comunidad internacional, a excepción de Cuba, ha condenado por unanimidad esta nueva injerencia del Gobierno de Maduro al adueñarse del Poder Legislativo. Siete jueces, nombrados a dedo por el régimen chavista, sustituyen a los 167 diputados elegidos democráticamente en las urnas.
Perú ha retirado a su embajador en Venezuela y desde el Gobierno de Chile se ha llamado a consultas a su máximo representante diplomático en el país. Además, la Organización de Estados Americanos (OEA), Estados Unidos y la Unión Europea han denunciado la actuación del Gobierno venezolano, consideran que Caracas ha roto las normas democráticas y urgen a Maduro a convocar elecciones.
Por su parte, el Gobierno bolivariano ha destacado que la “arremetida” de varios países contra la sentencia del Supremo proviene “de la derecha intolerante y proimperialista dirigida por EEUU contra Caracas. Acusa a quienes han criticado el fallo de “atentar contra el Estado de derecho” a través de “falsedades e ignominias”.
Ante las denuncias de haber cometido un “autogolpe de Estado”, Caracas ha asegurado que se trata de una afirmación falsa. “Por el contrario, sus instituciones han adoptado correctivos legales para detener la desviada y golpista actuación de
los parlamentarios opositores declarados abiertamente en desacato a las decisiones emanadas del máximo Tribunal de la República”, ha indicado.
“La República Bolivariana de Venezuela rechaza categóricamente esta arremetida internacional protagonizada por una coalición de gobiernos de derecha y de oligarquías para dar soporte y respaldo a la oposición venezolana intervencionista y apátrida”, ha agregado.
Por último, el Ejecutivo de Maduro ha anunciado que tomará las medidas “políticas y diplomáticas” que le permita el Derecho internacional y su propio sistema jurídico “para detener y evitar la materialización de planes contra la estabilidad y la paz en Venezuela”.
El presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, ha calificado la sentencia del Tribunal Supremo de “basura” y ha anunciado que el Parlamento la desoirá porque “los diputados están obligados a desconocer cualquier sentencia que viole la Constitución y las leyes”. “Es nula”, ha sostenido.
El líder opositor ha denunciado que se trata de “un golpe de Estado” porque el objetivo del fallo es que Maduro pueda “concentrar todo el poder en sus manos” para “hacer las leyes que le dé la gana, endeudar al país como le dé la gana y perseguir a los venezolanos como le dé la gana”.
En respuesta, ha llamado a los venezolanos a “ponerse de pie” en las calles y ha pedido a la Fuerza Armada que tome partido. “No puede seguir silente, no puede seguir callada frente a la ruptura de la Constitución”, ha esgrimido y ha instado a los militares a “ser parte de la solución”.
#NoticiasEnUnMinuto | La condena mundial al Golpe de Estado de Nicolás Maduro en Venezuela, lo más destacado a esta hora. pic.twitter.com/i1YIrQ9RNv
— Infobae América (@InfobaeAmerica) 31 de marzo de 2017
La oposición venezolana ha reclamado a la OEA que, en este contexto, intervenga mediante la activación de la Carta Democrática, algo que el Consejo Permanente de la OEA debatió el pasado martes sin poder llegar a un acuerdo.
De hecho, según el Gobierno de Maduro, “estos Gobiernos no han procesado aún la derrota recibida hace apenas unas horas en la Organización de Estados Americanos (OEA) frente al plan injerencista contra Venezuela”, ha destacado Caracas en un comunicado difundido horas después de la reacción internacional para denunciar la decisión del Tribunal Superior de Justicia.
La coalición opositora ya denunció en la víspera que la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, tratara de mostrar “una supuesta sensación de victoria” frente a lo que han definido como un “evidente y contundente” apoyo en la sesión al informe de Almagro.
“Les motiva la venganza y la intolerancia político-ideológica contra la sólida y vigorosa democracia venezolana y su modelo inclusivo de Derechos Humanos”, ha criticado.
LÓPEZ LLAMA AL PUEBLO A “DERROCAR A LA DICTADURA”
Hago un llamado a la organización y a la calle con un solo foco: desconocer la dictadura y rescatar la democracia a través del voto popular
— Leopoldo López (@leopoldolopez) 31 de marzo de 2017
El líder opositor venezolano Leopoldo López, encarcelado desde febrero de 2014, ha denunciado “ante el mundo la consumación de un golpe de Estado” en el país. “Hoy, a través de una sentencia ilegal e ilegítima, el TSJ decretó formalmente la dictadura que desde 2014 hemos denunciando en Venezuela”, ha apuntado.
López ha asegurado, a través de unos mensajes publicados por su esposa, Lilian Tintori, en la cuenta de Twitter del líder opositor, que tanto el país como toda la región se encuentra en un momento “definitorio” en el que los ciudadanos deben elegir si están “a favor de la democracia o de la dictadura”.
“Venezolanos, la lucha para derrotar a la dictadura y recuperar nuestra libertad y democracia debemos darla en todos los terrenos”, ha señalado. En este sentido, López ha solicitado a la Organización de Estados Americanos (OEA) que aplique la Carta Democrática contra Caracas y al Mercado Común del Sur (MERCOSUR), que revise “las cláusulas y los protocolos democráticos”.
“Los gobiernos de los países del continente deberán responder ante sus pueblos y la historia por sus posturas ante la dictadura venezolana”, ha agregado.
Por otro lado, ha indicado que es necesario también derrotar “a la dictadura” en las calles. “Es claro el mensaje para las fuerzas democráticas: sólo con movilización popular rescataremos nuestra libertad y democracia”, ha aseverado.

Así, ha hecho un llamamiento a “la organización y a la calle con un solo foco: desconocer la dictadura y rescatar la democracia a través del voto popular”.
En respuesta, ha llamado a los venezolanos a “ponerse de pie” en las calles y ha pedido a la Fuerza Armada que tome partido. “No puede seguir silente, no puede seguir callada frente a la ruptura de la Constitución”, ha esgrimido y ha instado a los militares a “ser parte de la solución”.
De hecho, la oposición se reúne en la jornada del viernes para determinar las movilizaciones de protesta a seguir y que pueden terminar en duros enfrentamientos con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, como ya sucediera en 2014.











