
El presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, ha recibido este miércoles la notificación formal del Gobierno británico para iniciar las negociaciones de su salida del club comunitario, cuyas condiciones deberán pactarse en un plazo máximo de dos años.
Tusk ha recibido de manos del embajador británico ante la Unión Europea, Tim Barrow, la carta oficial que la primera ministra británica, Theresa May, rubricó la víspera con la confirmación de que Londres ha decidido invocar el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea.
“Después de nueve meses, Reino Unido lo ha activado”, ha anunciado Tusk en las redes sociales. En un segundo mensaje, el presidente del Consejo europeo ha difundido una fotografía del momento en que se ha entregado la notificación a puerta cerrada, sin presencia de medios.
Londres cumple así el mandato de los británicos, que en junio de 2016 votaron en un referéndum a favor de abandonar la Unión Europea.
El paso de este miércoles supone el arranque de una cuenta atrás irreversible de dos años, hasta el 29 de marzo de 2019, para que las partes pacten las condiciones de salida, antes de que se suspenda de manera automática la aplicación de las leyes europeas en suelo británico.
El Tratado prevé la posibilidad de una prórroga si tras dos años no hay acuerdo, pero para ellos sería necesario la aprobación por unanimidad de los Veintisiete.
Tras una primera declaración este miércoles, Tusk hará públicas este viernes las ‘líneas rojas’ del bloque para negociar el ‘Brexit’ y reunirá a los líderes europeos sin Reino Unido el próximo 29 de abril, en una cumbre extraordinaria en Bruselas para confirmar las directrices de negociación.
La Comisión Europea trabajará a partir de ese momento en un documento de negociación más detallado para que los Estados miembros confirmen el mandato de negociación. Será Bruselas, a través del excomisario de Mercado Interior Michel Barnier, quien negociará en nombre de la UE con Londres. El acuerdo final necesitará el visto bueno de los Estados miembros y del Parlamento Europeo.
Merkel subraya que “es un nuevo punto de partida” para la UE
La canciller alemana, Angela Merkel, ha reconocido que este miércoles”es un día que hubiésemos deseado que nunca hubiese llegado”, no obstante, ha subrayado que también supone “un nuevo punto de partida” para la UE.
“Alemania y otros países miembro de la UE hubiésemos deseado que este día nunca hubiese llegado. Perdemos a un socio fuerte e importante”, ha dicho Merkel en declaraciones a la prensa después de que el Gobierno británico invocara el artículo 50 del Tratado de Lisboa.
Merkel ha admitido que esta salida, la primera de un país miembro de la UE, plaga de incertidumbre la región, por lo que ha prometido “trabajar intensamente para garantizar que el efecto en la rutina diaria de la gente sea el mínimo posible”.
Al mismo tiempo ha valorado que el ‘Brexit’ “también es un nuevo punto de partida”. Merkel ha defendido que la UE, que ha logrado mantener la paz en Europa tras dos guerras mundiales, “es una historia de éxito que continúa”.
Por su parte, la portavoz del Gobierno alemán, Ulrike Demmer, ha asegurado que el país está “bien preparado” para encarar las negociaciones sobre el ‘Brexit’. “Nos vamos a poder posicionar en todas las cuestiones que surjan”, ha sostenido.
Demmer ha instado además a “no olvidar que Reino Unido sigue siendo un socio -un socio en la OTAN y un socio como país de Europa- y, en este sentido, hay muchos desafíos conjuntos que superar” desde el ámbito de la cooperación.

España se fija como “prioridad” el respeto de los derechos de europeos en Reino Unido
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, ha “lamentado” este miércoles la activación del artículo 50 del Tratado de Lisboa por parte de Reino Unido y ha fijado como principal “prioridad” de España de cara a la negociación la garantía de los derechos de los ciudadanos europeos en territorio británico.
Dastis ha comparecido ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso para explicar la posición del Gobierno de cara a unas negociaciones con un país al que España sigue considerando “un socio muy importante”. Su salida, ha añadido, “es una mala noticia, sobre todo para Reino Unido y sus ciudadanos”.
“Toda crisis conlleva desafíos, pero también oportunidades”, ha dicho Dastis, que atisba la posibilidad de que la UE a 27 avance “de manera más homogénea en la integración común” de cara a un “mejor futuro” tanto para la Unión como para sus ciudadanos.
En esta línea, Dastis espera que el bloque salga “más fuerte y unido” del proceso que se ha abierto con la activación del artículo 50 del Tratado de la UE y que puede prolongarse hasta dos años, si bien también ha admitido que cabe la posibilidad de que, pasado este tiempo, se llegue a una situación de “no acuerdo”, habida cuenta de que se trata de un “proceso de negociación extremadamente complicado”.
El jefe de la diplomacia española ha pedido que, durante este tiempo, la Comisión Europea sea “transparente” y dicte un “mensaje común” a seguir por los Veintisiete.
La principal “prioridad” para España será el establecimiento de garantías para los derechos de los ciudadanos, una variable que “no debe esperar a que se produzcan avances en materia financiera” ni ser “rehén” de otras cuestiones. “No es posible un acuerdo global sin un acuerdo sobre los residentes”, ha advertido, incluyendo en este ámbito a los trabajadores.
Dastis, que ha mencionado tanto a los ciudadanos comunitarios residentes en Reino Unido como a los británicos que viven en España, ha pedido a Londres que establezca una “amplia” garantía de derechos, preferiblemente durante un tiempo “indefinido” para los europeos establecidos en Reino Unido hasta una posible “fecha de corte” aún por determinar.
“En la fecha de corte que se decida, la garantía debería ser aplicable a todos los ciudadanos y sus familiares que, en ese momento, estén ejerciendo su derecho de estancia o residencia en virtud de la libre circulación de personas”, ha señalado.
Dastis ha expresado su preocupación por la documentación exigida para acreditar los periodos de residencia en Reino Unido. Exteriores ha habilitado una ventanilla virtual en la Embajada de España en Londres para atender dudas al respecto.
El ministro ha propuesto, para éste y otros ámbitos, que el acuerdo final incluya artículos referentes a la “actualización periódica” del mismo, así como el establecimiento de un órgano ‘ad hoc’ para “resolver los conflictos” que puedan surgir en el futuro.
GIBRALTAR
Dastis se ha referido también al debate abierto sobre el futuro de las fronteras exteriores de Reino Unido y ha citado, en concreto, el caso de Gibraltar. En este sentido, ha subrayado que el ‘Brexit’ afecta también a “todos los territorios europeos bajo jurisdicción británica”.
Los tratados, por tanto, “dejarán de aplicarse en Gibraltar”, ha añadido Dastis, antes de apuntar que cualquier disposición específica que incluya el acuerdo final referente al Peñó “deberá contar con el consentimiento de España”.
“No aceptaremos ninguna posición que perjudique nuestra posición en la controversia sobre soberanía”, ni tampoco “graves” repercusiones sobre los intereses españoles, ha agregado. Dastis ha querido enviar un “mensaje de tranquilidad” a los residentes de las zonas aledañas al Peñón y ha afirmado que “sus derechos e intereses serán salvaguardados y defendidos”.






