
Alerta roja para cerca de 15.000 familias canarias que, de una manera u otra, dependen del plátano. La dimisión de Henry Sicilia como presidente de la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan) sume a este sector en lo que varios especialistas consultados anoche por DIARIO DE AVISOS consideran“la peor crisis desde 1993”, en clara alusión a la zozobra vivida durante la negociación para poner en marcha la Organización Común de Mercado.
Este conocido líder del sector agrario regional (dirigió la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias -Asaga- durante lustros) se va harto de sufrir lo que entiende como un boicot reiterado desde el seno de Asprocan ante acuerdos vitales para el futuro inmediato de los interesados.
El mejor ejemplo de ello es lo acaecido con la cooperativa grancanaria Llano de Sardina, que junto a Coplaca y Agriten, respaldó la elección como presidente de Sicilia, y que al poco retiró su apoyo como represalia a una sanción impuesta por incumplir un pacto para no vender en Portugal, aliado estratégico a la hora de reclamar en Bruselas las compensaciones que permiten al plátano canario subsistir frente a las ventajas de las que gozan las multinacionales estadounidenses implantadas en aquel continente.
Lo cierto es que la marcha de Sicilia, que ni siquiera llevaba un año al frente de Asprocan, deja en evidencia lo cerca del precipicio que se sitúa el sector, ahora abocado a unas nuevas elecciones que convocará el hasta ahora vicepresidente, el palmero Domingo Martín Ortega.
Hay que tener en cuenta que el plátano canario se encuentra ahora mismo en una delicadísima posición, por cuanto confluyen en el futuro más inmediato la negociación para garantizar los fondos europeos a recibir en el septenio 2020-2027, la más que probable caída de dichas ayudas tras la marcha del Reino Unido (que hasta ahora aportaba el 8% de las subvenciones de la UE al campo) y la temible liberalización de mercados con Ecuador, todo un gigante a la hora de producir bananas con un coste muy inferior.
“Me voy por motivos personales y a ocuparme de mis empresas”
Henry Sicilia no está por la labor de seguir aguantando zancadillas al frente de Asprocan, pero tampoco de alimentar un incendio que, de por sí, ya alcanza considerables dimensiones en el plátano canario. Cuestionado ayer por este periódico sobre los motivos que han forzado su renuncia, Sicilia se limitó a explicar que “hay motivos personales” para adoptar tan drástica medida y que “debo de ocuparme de mis propias empresas”. Es otra muestra más del conocido sentido de la responsabilidad que avala a este prestigioso líder agrario de las Islas, pero se va cansado de abogar sin éxito por la unidad.




