
La Palma es referente mundial en la protección de los cielos y su proyección como lugar desde el que se promulgó el derecho de la humanidad a la observación de las estrellas y a un cielo limpio, es sobresaliente. La Palma hace ciencia, protege un recurso natural hasta hace diez años preservado por legislaciones nacionales, y es pionera en una defensa sin parangón de la bóveda celeste, fuente de actividad socioeconómica y científica.
Son, a grandes rasgos, las conclusiones expresadas ayer tanto por el investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y presidente del Comité Científico Organizador del Congreso Científico Internacional que arranca hoy en el Teatro Circo de Marte y que se prolongará durante tres días, José Miguel Rodríguez Espinosa, como por el director del IAC, Rafael Rebolo. Ambos, en plena coincidencia con el presidente del Cabildo, Anselmo Pestana, quisieron subrayar lo que ha atraído a la Isla estos días no solo a astrónomos, sino a investigadores en otros campos de la ciencia, además de representantes de la UNESCO. La declaración Starlight cuenta con el apoyo de la Unión Astronómica Internacional (IAU) y la Organización Mundial del Turismo (OMT).
“Ya han pasado diez años desde que en la Conferencia Internacional en Defensa de la Calidad del Cielo Nocturno y el Derecho a Observar las Estrellas en 2007 naciera la Declaración Starlight de La Palma, que marcó una nueva era en nuestra relación con el cielo nocturno. Esta declaración histórica fue un paso importante para preservar los cielos y defender los valores culturales y ambientales asociados con las observaciones astronómicas.

Desde entonces ha habido grandes avances, pero también deficiencias. Ahora es el momento de revisar ambos y producir nuevas ideas y estrategias para avanzar en la búsqueda para preservar el cielo oscuro”. Así lo explicó a DIARIO DE AVISOS ayer, en el marco del acto inaugural de esta conferencia internacional que se abrió en el centro de la ciudad con una exposición financiada por CajaCanarias, las jornadas de trabajo que se integran en este congreso científico internacional, que Rodríguez Espinosa resumió como “inclusivo”.
Los avances conseguidos figuran en la cuenta de resultados en la que, reconocen desde el IAC, quedan tareas muy importantes por hacer, no solo por una cuestión inversora, que también es necesaria, sino desde un punto de vista de concienciación social.
Rafael Rebolo, por su parte, subrayó que “en la protección de sus cielos a la isla de La Palma no le gana nadie, ha sido pionera en esta materia”. En esa línea expresó las ventajas que en paralelo supondrá, para el territorio como destino de interés cultural, científico y turístico, este papel preponderante en el contexto internacional. “Alrededor de esa protección hay una actividad socioeconómica que es beneficiosa para la Isla y que lleva a la Isla a ser un referente mundial y a atraer a muchos visitantes por la calidad de sus cielos”, señaló. “Un visitante que admira los cielos es un visitante que merece la pena recibir y atraer: son respetuosos con el medio ambiente y valoran el entorno en toda su dimensión”.
Valor medioambiental y económico
El congreso internacional “Preserving the Skies: X Anniversary of the Starlight Declaration”, con el patrocinio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, tiene una papel de interés indiscutible para paises que participan en la investigación como socios preferentes en los telescopios del Observatorio del Roque de Los Muchachos.
Las tres jornadas de este congreso que se desarrollarán en el Teatro Circo de Marte de Santa Cruz de La Palma quiere reconocer aspectos tales como que la polución lumínica no solo es perjudicial para la astronomía, sino que también lo es para el medio ambiente, para los pájaros y las plantas, para las tortugas, para nuestro ritmo de sueño y, en una palabra, para la cultura. Así lo explicó en la acto del décimo aniversario de la declaración Starlight Rodríguez Espinosa, que destacó que “el derecho a los cielos oscuros es inalienable. Es importante para el disfrute humano, e importante para preservar el frágil equilibrio de la vida sobre la Tierra.”
El congreso abordará cuatro grandes temas, encabezados por los cielos oscuros asociados a la cultural, la biodiversidad, las nuevas tecnologías de iluminación y su papel como motor de desarrollo económico. Estos temas serán desarrollados en detalle, pero al mismo tiempo tendrán lugar múltiples actividades para el público de La Palma: apagones, música, concursos…
De particular interés es que estudiantes de Institutos de Enseñanza Media han estado midiendo la oscuridad del cielo en un par de entornos de La Palma y mostrarán sus resultados en el congreso. Más allá de todas estas actividades en paralelo a las conferencias, se encuentra un trabajo latente de concienciación social de la población palmera.
El presidente del Cabildo de La Palma, Anselmo Pestana, acompañado por la consejera de Turismo, Alicia Vanoostende, por el alcalde de Santa Cruz de La Palma, Sergio Matos, y por la consejera de Asuntos Sociales, Jovita Monterrey, destacó ayer, junto a personalidades tan destacadas como Francisco Sánchez, fundador del IAC, y el presidente de la Fundación CajaCanarias, Alfredo Luaces, que “La Palma es un territorio pionero al acoger la promulgación de una declaración sobre el derecho de la humanidad a disfrutar de un cielo nocturno no contaminado que permita disfrutar de la contemplación del firmamento equiparable al resto de los derechos ambientales, sociales y culturales”. Pestana defiende, junto al resto de miembros del grupo de Gobierno, la necesidad de trasmitir entre la población la cultura de una iluminación inteligente y promover iniciativas que eviten la contaminación lumínica.




