
En cinco días concluye el plazo para cerrar el concurso que permite la redacción de la línea fundamental de actuación del Plan Insular de Ordenación de La Palma (PIOLP), la denominada técnicamente “número 3”, pero que en términos turísticos se sustancia en desbloquear la llegada de inversión que se produjo con la anulación en los tribunales del Plan Especial de Ordenación del Turismo de La Palma, en junio de 2015.
Al margen de ese trámite, que cuesta a las arcas insulares 335.000 euros y que puede dilatarse incluso más de dos años, el presidente del Cabildo, el socialista Anselmo Pestana, aclara en declaraciones a DIARIO DE AVISOS que la isla cuenta con otros instrumentos de planeamiento que permiten ya ejecutar hasta tres instalaciones hoteleras y dos campos de golf. Se refiere a operaciones de inversión “maduras”. Concretamente a la posibilidad de llevar a cabo proyectos hoteleros en Hoyo del Verdugo, en Tazacorte; La Fajana, en el norte de la Isla, y en Martín Luis, en Puntallana.
Concretó que “hablo de parte de los suelos adquiridos hace años en Puerto Naos, hablo de la operación de la cadena hotelera Princess en Las Hoyas, y hasta dos campos de golf que están fuera de espacios naturales, tales como La Pavona, en Breña Alta y el de Fuencaliente”. Agrega que “tenemos instrumentos, no tenemos que empeñarnos tanto en ese medio plazo que es la revisión del Plan Insular sino en contar ahora con los instrumentos que facilitan ya aprobar proyectos y poder iniciar su ejecución con todo en orden en menos de un año”.
La modificación del PIOLP , que tardará varios años en abrir en una dimensión más amplia a la llegada de inversión, facilitará la construcción de hoteles con número de plazas necesarias que garanticen la viabilidad económica de los inversores, dejando atras circunstancias que en el pasado impidieron ese paso. Es por ejemplo el caso que afectó en su día a los impulsores del proyectado campo de golf en La Pavona, Breña Alta, que tras una década de adquisición de los terrenos tuvo que desechar la posibilidad de ejecutar el proyecto para el que el Cabildo establecía el techo alojativo para esa instalación en unas 380 plazas, lo que desde un punto de vista empresarial, tal y como indicaron en esas fechas desde la empresa, no resultaba rentable.
Esa corrección permitirá, por ejemplo, que esa misma instalación, aún pendiente de construir en Breña Alta y en algo más de un millón de metros cuadrados de suelo adquiridos por el inversor, pueda contar con al menos 900 alojamientos. Tanto la patronal palmera como grupos políticos en ayuntamientos y Cabildo, quieren superar con éxito los tiempos en los que no se apostó por el turismo y con posterioridad, cuando ya había una voluntad firme por conseguirlo, la anulación por parte del Tribunal Superior de Justicia de Canarias del Plan Territorial Especial de Ordenación de la Actividad Turística. Esta situación se agravó con otro revés judicial a Los Llanos de Aridane, que sufre aún las consecuencias de la suspensión de su Plan de Ordenación, y que obliga a la redacción de un nuevo documento.




