La boa constrictor se caracteriza por matar a sus presas mediante asfixia antes de ingerirlas. Este tipo de serpientes son capaces de cazar y devorar a la mayoría de animales de su entorno, desde murciélagos hasta enormes roedores sudamericanos.
Sin embargo, lo que no había previsto esta boa brasileña era que su víctima, esta vez, fuese un “aparente” inofensivo roedor cubierto de púas: el puercoespín.





