
El Ayuntamiento de Santa Cruz ha iniciado el proceso por el que va a sustituir todos los adoquines de la ciudad que coinciden con los cruces del tranvía. Esta medida, que adelantó el concejal de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga, el pasado mes de noviembre, cuenta con un millón de euros de presupuesto. El entorno de la calle Ángel Guimerá, es desde ayer, el primero en el que se ha procedido a quitar los adoquines.
El rápido deterioro de estos elementos y lo costoso de su mantenimiento (cerca de 500.000 euros al año) llevó al Ayuntamiento a tomar la decisión de sustituirlos todos. La vibración del tranvía es la principal causa de la rotura de los adoquines, con el consiguiente peligro para los peatones. Los trabajos de sustitución del actual adoquinado por asfalto se concentran en cuatro zonas céntricas señalizadas para el paso de peatones, lo que obliga a la modificación del tráfico en el entorno de la calle Ángel Guimerá.
Según el plan de trabajo, y previa señalización de todas las modificaciones de tráfico, desde ayer martes y hasta hoy, se trabajará en dos de los cuatro pasos de peatones a remodelar. Para hoy miércoles las obras afectarán a los pasos de peatones existentes en la calle Valentín Sanz, antes de Ángel Guimerá; y el existente a la altura del número 64 de la calle Imeldo Serís, cerrándose por ello la circulación hacia la calle Valentín Sanz desde San Francisco de Paula.




