Los establecimientos de restauración y cadenas de distribución de alimentos de la isla de La Palma son los mayores productores potenciales de residuos de envases ligeros, cartón y papel, vidrio y biorresiduos y, por eso, su implicación en la correcta separación de los residuos para mejorar su gestión es fundamental para alcanzar una isla más limpia y sostenible.

Pese a que algunos establecimientos y supermercados, como es el caso de El Duende de Fuego, en Los Llanos, o la cadena de Hiperdino en la isla, cumplen con el lema reducir, reutilizar y reciclar, aún quedan muchos hosteleros que no realizan una correcta separación de los residuos que producen, a lo que están obligados por ley.
Aunque todavía queda mucho camino por recorrer en materia de separación de residuos por parte de restaurantes, cafeterías y supermercados, poco a poco los establecimientos de la isla comienzan a tomar conciencia sobre el impacto que los residuos que producen pueden provocar en el ecosistema.
La incorporación del quinto contenedor, de residuos orgánicos, a los municipios de El Paso y Los Llanos de Aridane ha sido un paso más en la apuesta del Consorcio de Servicios de La Palma, el Cabildo y los ayuntamientos para impulsar la implicación de ciudadanos y empresarios en la adecuada gestión de biorresiduos para alcanzar su máximo aprovechamiento, una vez reciclados, para ser convertidos en compost.
En el gastrobar El Duende de Fuego, ubicado en Los Llanos de Aridane, tienen clara la premisa reciclar, reducir y reutilizar. El chef y propietario del local, Pedro Hernández, trabaja con productos ecológicos en un establecimiento donde prima el compromiso con el medio ambiente.
Pedro Hernández presume de llevar a cabo una adecuada separación de los residuos que genera su gastrobar, incluso antes de que se insertara el contenedor marrón, destinado a la separación de biorresiduos.
Para el chef, el reciclaje supone “una cuestión de conciencia” en la que prevalece una buena educación, “cuando trabajé en Suiza, país comprometidísimo con esta causa, aprendí algo muy importante: no es más limpio el que más limpia, si no el que menos ensucia”.
En Hiperdino, para concienciar a los empleados, se llevan a cabo charlas sobre separar y cuál es la mejor manera de hacerlo, tanto por parte de la empresa como por parte del Consorcio, afirma la gerente de uno de los supermercados de la isla, Melisa Rodríguez.
Para las dos empresas, la inclusión del cubo destinado a la separación de biorresiduos ha sido fundamental, “hay que tener en cuenta que vivimos para el turismo, y en general los turistas que nos visitan tienen una cultura y una educación consolidada en el tema, por imagen, por olor y por muchas otras razones es necesario el uso de este tipo de contenedor”, declara el propietario de El Duende de Fuego.




