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Terrorismo latinoamericano, ETA e Historia

Cualquiera sea la ideología o razón invocadaspor un grupo de violentos que, despreciando el Estado de Derecho opta por el terrorismo como modo de imponerlas, una vez derrotados debe impedirseles reescribir la Historia para que -según su versión- sean los héroes que nunca fueron. Algo a considerar en España tras la reciente entrega de armas ...read more →

Cualquiera sea la ideología o razón invocadaspor un grupo de violentos que, despreciando el Estado de Derecho opta por el terrorismo como modo de imponerlas, una vez derrotados debe impedirseles reescribir la Historia para que -según su versión- sean los héroes que nunca fueron.

Algo a considerar en España tras la reciente entrega de armas por parte de la banda terrorista ETA, pues sus referentes políticos insisten en falsas invasiones de Ejércitos extranjeros (léase España) y violaciones de derechos humanos, mientras niegan el atroz daño causado, como ocurrió y ocurre en algunos países de Latinoamérica por parte de quienes, abriendo allí un frente de la Guerra Fría a partir de los años sesenta del siglo pasado, ensangrentaron sus sociedades: Tupamaros en Uruguay; el Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP) y Montoneros en Argentina; o las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) entre otros.

Pese al injustificable y repugnante terrorismo de Estado utilizado para derrotarles, todas estos terroristas, ya indultados o prescriptas las causas judiciales en su contra, tomaron el poder aprovechando instituciones y Estado de Derecho para, como vemos en Chile, Argentina, Brasil y Uruguay, algunos de ellos llegar a presidentes, ministros, e inclusive embajador en España. Ninguno pidió perdón a sus inocentes víctimas y, peor aún, alcanzado el poder como en Argentina y se prevé ocurrirá también en Colombia, estos terroristas reescribieron la Historia autocalificándose “Ejércitos Libertadores”, negando dos siglos de Historia, desacreditando a oposición, medios de comunicación, empresarios y jueces, intentando idelogizar con planes educativos, e impidiendo homenajear a sus inocentes víctimas, como también ocurre -en mayor o menor medida- en Chile, Uruguay y Brasil.

España no puede permitirse idéntico error ante ETA, pues los asesinos no pueden reescribir la Historia a su favor visto estos ejemplos de Latinoamérica donde, cinco décadas después, siguen sin reconciliarse por falsearla.