
Hace menos de un año, Emma y su pareja Justin estaban celebrando su luna de miel, cuando un día el hombre despertó y comenzó a gritarle que se fuera de la habitación. Justin no reconoció a su mujer, para él era una extraña.
Sorprendida por lo ocurrido, volvieron a Reino Unido y Justin pasó pruebas médicas, donde los médicos le detectaron un tumor cerebral mortal en un escáner. El tumor es incurable, aunque con una operación y tratamiento el hombre podría vivir dos años más, aunque con el paso de los días vieron como el tumor siguió creciendo.
Emma ha contado que los médicos le dijeron que fuera junto a Justin para su casa para que muriera allí pero el hombre vivió siete meses más para finalmente morir en los brazos de su mujer. La viuda está compartiendo lo vivido junto a su pareja para que la gente conozca como afecta una enfermedad de este tipo.




