
Con el propósito de mantener las capacidades mentales y físicas de los pacientes el máximo tiempo posible y dar apoyo a sus familiares para afrontar enfermedades tan complejas como el Alzhéimer, el 30 de abril de 2007 abrió sus puertas en Santa Úrsula el Centro de Día Terapéutico para Enfermos de Alzhéimer y otras demencias y sus Familiares (CEAF).
Una década después y tras sobrevivir a los años más duros de la crisis económica, este recurso sigue siendo pionero en la atención a la dependencia, y el único de carácter municipal en el Norte de la Isla.
Un equipo de once profesionales conformado por psicólogos, trabajadores sociales, fisioterapeutas y auxiliares se esfuerzan a diario para potenciar la autonomía de los pacientes y retrasarles, siempre que se pueda, los daños neurodegenerativos propios de cada enfermedad. En este sentido, resulta fundamental ejercitar las capacidades mentales, físicas, emocionales y sociales a través de diferentes talleres, que van desde los juegos de mesa, la música y el teatro, hasta talleres de jardinería, manualidades, teatro, estimulación cognitiva y bricolaje.
En estos diez años han conseguido importantes avances en este campo. Uno de ellos, es la interacción con animales que permite generar en los usuarios emociones básicas como la alegría o la tristeza, pero que resultan muy necesarias. Así, el equipo ha organizado mañana una visita al club hípico El Manchón, en El Sauzal, en el que 13 de los 30 usuarios del centro, disfrutarán de los caballos.
Otras mejoras significativas han sido el poder ofrecer un servicio de catering, otro de transporte, implementar un sistema de gestión de calidad que permite detectar los fallos y mejorar la atención, y realizar de manera frecuente salidas al exterior “para romper un poco la cotidianidad”, explica la directora del CEAF, Lucía González Dorta.
Lograr la autonomía de los pacientes no solo es importante para ellos sino también para sus familias, a quienes los profesionales también intentan brindan un apoyo fundamental.
La apuesta de la Corporación de entonces sigue dando respuesta a una enfermedad que va en aumento. 169 pacientes han pasado por el centro durante estos diez años y actualmente hay lista de espera. No ha sido fácil, reconocen, pero siempre han contado con el apoyo de instituciones como el Ayuntamiento, el Gobierno de Canarias y el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS). Y lo más importante, la profesionalidad de los trabajadores del centro.




