Tribuna

Humboldt en Tenerife 219 años después

La mañana del 19 de junio de 1799 llegaban a Santa Cruz de Tenerife a bordo de la corbeta de guerra Pizarro el naturalista polifacético prusiano barón Alexander von Humboldt, junto a su compañero de viaje el médico botánico francés Aimé Bonpland

La mañana del 19 de junio de 1799 llegaban a Santa Cruz de Tenerife a bordo de la corbeta de guerra Pizarro el naturalista polifacético prusiano barón Alexander von Humboldt (Berlín 14.09.1769 – 6.05.1859) junto a su compañero de viaje el médico botánico francés Aimé Bonpland (La Rochelle, Francia 28.10.1773 – Corrientes, Argentina 11.05. 1858).
Habían partido desde La Coruña el 5 del mismo mes después de ser atendidos espléndidamente por el Brigadier de la Armada española, el lanzaroteño nacido en Haría, Francisco Clavijo Socas sobrino del vicedirector del Gabinete de Historia Natural de Madrid, José Clavijo y Fajardo.

En este breve comentario me voy a referir exclusivamente a los prolegómenos de la llegada de los viajeros a la isla de Tenerife, después del breve periplo realizado circunstancialmente por la corbeta Pizarro por las aguas oceánicas del Archipiélago Chinijo, así como, a la estancia de un día sobre el islote de La Graciosa con el temor que suponía encallar violentamente contra el Roque del Infierno o Roque del Oeste antes de encontrar el rumbo hacia la isla de Tenerife.

El resto de lasvivencias de los viajeros naturalistas en la isla lo pueden leer los lectores interesados de este importante episodio histórico en un libro titulado,Las Islas Canarias Alexander von Humboldt, recién editado por la Asociación Cultural Humboldt, cuyo estudio introductorio, notas y bibliografía se deben al incansable trabajo del humboldtiano Nicolás González Lemus, junto a Daniel Ardila Cabañas en la traducción de los textos originales. En el momento actual de la acelerada era tecnológica textos como estos deberían ser de obligada lectura para las nuevas generaciones como serena reflexión para entender cómo fueron realizados los cimientos que apoyan la actualidad de nuestros conocimientos científicos. Desconocer nuestro pasado es simplemente ignorar las razones de nuestro presente.

Paso a relatar tomando textos parciales del libro, antes comentado, un hito científico producido por el azar. Se trata de relatarles de manera abreviada como por casualidad fue herborizado el primer ejemplar vegetal de los miles recolectados durante los cuatro años que duró la expedición a las regiones equinocciales del planeta en aguas canarias.

“Los vientos nos obligaron a pasar entre lo islotes de Alegranza y Montaña Clara. Como nadie a bordo de la corbeta había navegado por este paraje fue preciso echar el escandallo. Hallamos fondo a veinticinco y treinta y dos brazas. El plomo sacó una sustancia orgánica de tan singular estructura, que permanecimos por largo tiempo indecisos de si era un zoófito o una especie de ficus.
Su color es de un verde claro…. La gran analogía que tiene con ciertas plantas marinas de hojas de adianto, sobre todo con el género Caulerpa del Sr. Lamourouxnos ha inducido a colocarla provisionalmente entre las algas y a darle el nombre de Fucusvitifoliusetc…”.

En 1809 fue publicada con ese nombre por Humboldt et Bonpland en PlantaeAequinotiales, Posteriormente sufrió un cambio taxonómico como Caulerpavitifolia (H.et B.) J.VLamouroux y en la actualidad ha sido determinada por Borgesen como Udoteapetiolata que parece ser su nombre definitivo.

Esta pequeña anécdota pretende resaltar la importancia que tuvo para la Ciencia aquella expedición científica que hoy recordamos, además de constituir un hito importante el que Humboldt iniciara sus primeras reflexiones sobre la ciencia de la Geobotánica o de cómo se distribuyen los vegetales en el Planeta, en su ascenso al Pico del Teide, en la isla de Tenerife.

En nuestra última visita a Berlín a finales del invierno pasado tuvimos la ocasión de visitar con cierto detalle los inmensos jardines de Sanssouci. En ellos se halla el palacio de Charlottenhof lugar donde Humboldt pasó los veranos trabajando desde1835 hasta 1840. También pudimos observar una placa conmemorativa de su nacimiento que se halla en la Fachada de la Sede de la Academia Alemana de las Ciencias.

La gran obra de restauración del antiguo Palacio Imperial de Berlín, arrasado en su día por los políticos de la DDR recobrará dentro de quizá un año su antiguo esplendor. El Gobierno alemán ha decidido dedicarlo, en su más amplio sentido, al estudio y promoción de las Culturas del Planeta. Será un homenaje de la ciudadanía europea a la memoria de los hermanos Wilhelm y Alexander von Humboldt.