
La primera ministra, Theresa May, ha ratificado en sus cargos a los responsables de los principales ministerios para el gobierno que formará, en coalición con los unionistas norirlandeses, tras las elecciones generales celebradas el jueves, según ha informado este viernes Downing Street.
Philip Hammond seguirá al frente de Finanzas, Michael Fallon en Defensa, Amber Rudd en Interior, Boris Johnson en Exteriores y David Davis como ministro encargado del Brexit.
Era de esperar que el nuevo gabinete contara con miembros del anterior porque May formó gobierno el pasado julio, tras imponerse en las elecciones primarias que se celebraron por la dimisión de David Cameron a causa del triunfo del Brexit.
Esta vez, sin embargo, May se verá obligada a contar con el apoyo de otra fuerza política –los unionistas norirlandeses– porque el Partido Conservador ha pasado de una mayoría absoluta de 331 escaños a una mayoría simple de 318.
Estos resultados electorales han sido interpretados como una derrota para la primera ministra, ya que el objetivo de adelantar la cita con las urnas era reforzar su liderazgo de cara a las negociaciones con la UE sobre el Brexit.
La primera ministra británica, Theresa May, ha confirmado también su intención de “formar un gobierno que pueda facilitar certidumbre” tras la pérdida de la mayoría absoluta sufrida por los conservadores en las generales y ha ratificado su intención de iniciar “las cruciales conversaciones” del Brexit “en diez días”, el plazo que la Unión Europea tenía previsto.
En una declaración institucional en Downing Street tras haber comunicado a la Reina Isabel II en el Palacio de Buckingham su intención de continuar en el Número 10 a pesar del varapalo electoral, May ha confirmado que se apoyará en los unionistas de Irlanda del Norte, que han logrado diez asientos, para “trabajar en el interés de todo el Reino Unido”.
La mandataria ha reivindicado la trayectoria común de ‘tories’ y el Partido Unionista Democrático (DUP, en sus siglas en inglés) como la prueba de que pueden “trabajar juntos”, no solo para “garantizar que nadie queda atrás”, sino para “conseguir un nuevo acuerdo con la UE que garantice la prosperidad”.




