
Elena Desserich, una niña de 6 años de Ohio (EE.UU.) con un extraño tipo de cáncer que no se podía operar, quiso demostrar a su familia lo mucho que les quería. Su idea fue esconder notas por toda la casa para que sus padres y su hermana las fueran encontrando poco a poco después de morir.
La pequeña falleció en agosto de 2007 y no fue hasta dos años después cuando sus padres hallaron la primera nota de las centenares que dejó por toda la casa en cajones, maletas, libros. Además de dejar por escrito lo mucho que les quería, los mensajes también van acompañados con dibujos de corazones, caras sonrientes y preciosos comentarios.
“Mamá, papá y Grace, os quiero” o “siento estar enferma”, son ejemplos de las notas que Elena dejó y que a sus padres, Keith y Brook, les ayuda y da consuelo.








