
La plaga de ratas que asola las medianías del territorio palmero y varios puntos urbanos como Los Cancajos, y que ha generado quejas y la actuación directa de varios ayuntamientos de forma autónoma ante el notable retraso que sufre la campaña de desratización que debería haber puesto en marcha desde hace meses la Consejería de Agricultura del Cabildo palmero, puede contrarrestarse, aseguran los expertos en biología y otros en gestión de residuos consultados por este periódico con “la máxima limpieza de los contenedores y con la colaboración de los ciudadanos, evitando depositar las basuras mucho antes de la recogida municipal”.
Si bien estas recomendaciones están siendo trasladadas a los vecinos de municipios como Puntagorda, Garafía, Breña Alta y Breña Baja, a los empresarios del sector de la restauración en zonas turísticas como Los Cancajos, y a los agricultores de medianías no les parecen un mecanismo suficiente porque “con la situación a la que hemos llegado, y con el nivel de reproducción de estos animales, esas medidas ya no son suficientes”.
Las quejas, ya sea desde ayuntamientos, o desde el sector empresarial, están dirigidas exclusivamente a la Consejería de Agricultura de la institución insular, que dirige el socialista José Basilio Pérez, quien en días pasados confirmó a este periódico que el proceso administrativo para iniciar la campaña está en fase de tramitación, aunque no pudo precisar cuánto tiempo tardará en cerrarse para comprar y distribuir el veneno que permita combatir la plaga.
Las quejas con respecto a las deficiencias que se han registrado en las de la campaña de desratización desde hace varios años no son nuevas. Varios alcaldes de la comarca noroeste confirmaron que ya en 2015 no se llevó a cabo este procedimiento, vital dicen, para combatir una plaga de ratas que tiene enorme incidencia tanto en el sector agrario, donde ha llegado a dañar cosechas de frutas y hortalizas, como desde un punto de vista sociosanitario.
Desde el Cabildo, tanto en campañas anteriores como en momentos puntuales y por parte de agentes especializados, han utilizado, para combatir a las ratas, el veneno cuyo principio activo es el el “difenacoum”, que tiene un potente efecto anticoagulante y que llega a surtir efecto con una sola ingestión.
Uno de los agricultores afectados explicó que “nos hemos puesto en contacto con el Cabildo, después de pasar por el Ayuntamiento, para saber cuánto tiempo tardarán en distribuir el veneno pero desde el servicio de Agricultura nos dicen que eso se está tramitando y que será a lo largo del verano”. “Nos parece irresponsable la falta de previsión sabiendo, como saben que esta campaña es necesaria cada año antes de que empiece el verano”.
Los afectados, tanto en materia agrícola como en el sector servicios, especialmente en restaurantes y bares de zonas turísticas, exigen una acción integral por parte del Cabildo palmero, más concretamente desde el área de Agricultura que dirige el socialista José Basilio Pérez y advierten que “esto no es solo una molestia en el campo y unos daños económicos limitados, los ratones entran en las viviendas en busca de comida o de un lugar caliente para hacer nidos”.
Aseguran estar “asqueados de ver las ratas en los jardines y cerca de viviendas, trepando por palmeras y árboles frutales, además de en los contenedores”. Uno de los vecinos relató como “tenemos miedo y nuestros vecinos también lo hacen, de tirar la basura porque campan a sus anchas. Optamos hasta por lanzar las bolsas desde lejos”.




