
Cada vez son más las voces que desde la sociedad civil reclaman que la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos no se limite a introducir una papeleta en una urna electoral cada cuatro años. Poder participar en la toma de decisiones, bien de forma individual, bien a través de asociaciones y entidades colectivas, es una aspiración creciente. Con tal fin, en aplicación de normativas europeas, pero también por iniciativa propia, la Consejería de Presidencia, Justicia e Igualdad del Ejecutivo canario ha elaborado una Estrategia de Gobierno Abierto, compuesta de más de 86 líneas de actuación, sobre todo encaminada a preparar la propia maquinaria de la Administración Pública para incorporar la participación ciudadana en la toma de decisiones. El director general de Modernización y Calidad de los Servicios, Pablo Javier Hernández, explica en esta entrevista la filosofía y las principales claves de esta estrategia que va más allá de esta legislatura.
-El Consejo de Gobierno aprobó, a principios de julio, la estrategia del Gobierno abierto. ¿Se trata de que el Gobierno cuente con los ciudadanos para tomar decisiones ? ¿De eso va la cosa?
“Correcto. Se llama estrategia porque se diseña y pone en marcha para transformar esta organización pública, para que sea capaz de escuchar lo que dicen los ciudadanos y convertirlo en políticas adecuadas, o sea, en objetivos para desarrollar servicios públicos de acuerdo al interés general. Para eso hay que conocer la opinión de la ciudadanía”.
– ¿Y eso cómo se mide, cómo saber lo que realmente la mayoría de sociedad demanda? Sobre todo, con lo poco que participa a veces la ciudadanía…
“Efectivamente, instrumentos para escuchar a los ciudadanos existen pero no estamos seguros de que sean lo más eficaces, de que se escuche a la voz de todos, y del que quiere manifestarse. Pero hay algo aún más complicado: cuando dispongamos de esos instrumentos, ¿cómo los canalizamos en la Administración pública para transformarlos en políticas?”
-Pero, incluso, identificado el interés general, el problema a veces es la falta de voluntad política para defenderlo…
“La realidad es que esta estrategia va en la dirección de que eso no ocurra. Está pensada para ejecutarla en dos años, de tal forma que una vez ejecutada tendremos una Administración capaz de escuchar. Ahora no tenemos una organización de ese tipo. Entonces podremos empezar a poder transformar eso en políticas”.
-¿De manera que esta estrategia desborda esta legislatura?
“Sí, es a largo plazo, la tiene que continuar el siguiente Gobierno, que podría no hacerlo, pero hemos pensado en una estrategia para que el que venga después que nosotros no pueda pensar eso, porque lo que pongamos en marcha formará parte de los sistemas estables de la organización administrativa del Gobierno, y no se podrá dejar de escuchar a los ciudadanos”.
-Con la Ley del Suelo unos dicen que el Gobierno ha escuchado a la sociedad, y otros que no…
“Ya existen instrumentos en la Administración, cauces, para escuchar y participar, pero, sin entrar en el caso que usted dice, la verdad es que hay colectivos que perciben que no son escuchados, que su voz no se ha tenido en cuenta; significa que algo tenemos que mejorar”.
– ¿Cómo se articulará esa estrategia?
“A través de 86 medidas, algunas ya de ellas implementadas, vienen de atrás. Pero esta estrategia va más allá de escuchar a la ciudadanía, que es destinataria de los servicios públicos; también es la inversora, es decir, es la que pone el dinero para las políticas públicas, y reclama participar con ambos roles”.
-Mucha gente piensa que se derrocha el dinero en algunas políticas u obras públicas y no se destina, en cambio, el suficiente para otras más prioritarias…
“Cuando las personas están en esa postura, lo que están pidiendo es participar en las decisiones”.
-¿Las 86 medidas se pueden resumir en tres ideas?
“Tiene tres patas: transparencia, participación y colaboración”.
– El comisionado de la transparencia ha dado unos datos des corazonadores, el 80% de ayuntamientos y cabildos no son transparentes…
“Hay administraciones muy pequeñas que no tienen ni personal para mostrar los datos que exige la Ley de Transparencia, pero otras veces es porque todavía hay una cultura administrativa que dificulta mostrarlos”.
-¿Hay que formar también a los funcionarios en esa nueva cultura participativa?
“Sí, se necesita darles una capacitación concreta, y también una reorganización interna de la Administración, que ya no se corresponde con un modelo de sociedad distinto al de ahora. Otro de los ejes de esta estrategia es la información, dar la información a la sociedad, de un modo que pueda ver los objetivos del gobierno y cuánto costará lograrlo para que el ciudadano pueda entenderlo. Ejemplo: objetivo, reducir las listas de espera, y tanto dinero”.
-En unos años el procedimiento de los expedientes cambiará…
“Sí, en el sentido de que tienen que incorporar la perspectiva de gobierno abierto”.
-Resumiendo, cuando se implante esta estrategia el ciudadano tendrá más cauces de participar en las decisiones…
“Sí, porque hoy en los expedientes hay instrumentos para que participen los ciudadanos, pero no perciben que estén participando realmente”.
-¿Cree usted, por tanto, que la sociedad ha cambiado de forma sustancial en la última década?
“Sí, y este sistema de gobierno abierto debe ser capaz de adaptarse a los cambios que demanda la sociedad en cada momento. Porque cuando implantemos la estrategia igual la sociedad va por delante en otras cosas. Los jóvenes de hoy con 20 años tendrán un modelo de relación con la Administración diametralmente opuesto al de ahora en una década. Será un salto importante, y debemos adaptarnos a ello”.
-Partimos de la base de que la sociedad quiere una mayor participación, pero luego es una acción minoritaria…
“Hoy en día, aunque sean pocos los colectivos que participan, sí está habiendo un cambio. Pero, además, a las Administraciones Públicas modernas nos conviene que los ciudadanos participen, porque se necesita que las políticas que se pongan en marcha sean más acertadas”.
-Hasta en la lógica política de ganar votos, gobernar en contra de lo que quiere la sociedad no creo que sea rentable, a no ser que se quiera sacar adelante algo que no es de interés general…
“El interés general es el de todos, pero cuanto más participativa sea una sociedad, el interés será mas ajustado a lo real, lógicamente”.
– Puestos a filosofar, ¿puede haber decisiones no compartidas por la mayoría pero que sean de interés general…?
“Si la gran mayoría no comparte una decisión, ya no es de interés general”.
-La cúspide de un gobierno abierto es la consulta popular?
“Es uno de los instrumentos que ya existen. Cada necesidad de decisión requiere de un instrumento de consulta y ese es para un tipo de decisiones que no pueden ser abordadas de otra manera. Al final, creo que el Gobierno de Canarias lo que hará con esta estrategia es hacer un favor a quien venga detrás, porque va a tener los instrumentos ahí”.
-En Sanidad se publicaban cada mes las listas de espera con el anterior consejero socialista, ahora con Baltar se publicarán cadas seis meses. ¿No es un paso atrás en transparencia?
“Supongo que el equipo de dirección de Sanidad está rodeado por personal cualificado que habrá valorado que la mejor manera de dar información sea de esa forma, porque a veces la agregación de los datos en cortos periodos de tiempo no permite dar la información realista sino que hay que darla en más largo periodo de tiempo. El consejero de Sanidad supongo que lo que quiere es mostrar cómo va su gestión, y si los datos que va mostrando mes a mes indican que lleva buena gestión pero en realidad no está mostrando la gestión real, preferirá, con aval técnico, que para que sea una información real no se den mes a mes”.
-¿El Instituto Canario de Estadística (ISTAC) participa en esta estrategia?
“Va a participar en varias actuaciones. El ISTAC recupera y elabora datos. Uno de los ejes del gobierno abierto es fortalecer la transparencia”.
-A veces las administraciones no quieren hacer públicos datos porque son datos negativos o lo pueden ser…
“Esa cultura hay que irla cambiando. Pero primero hay que cambiar la estructura interna de la Administración, porque por muchos instrumentos que se pongan para ser transparentes y participativos, si por dentro la organización no está preparada para hacerlo, no lo vamos a conseguir”.
-¿Habrá un seguimiento sobre esta estrategia?
“El Gobierno canario elaborará sendos informes de seguimiento de la Estrategia Marco de Gobierno Abierto 2017-19 en julio de 2018 y enero de 2019, y un informe final después de marzo de 2019, así como en cuantas ocasiones considere pertinente el Gobierno o la persona titular de la Consejería de Presidencia, Justicia e Igualdad”·
– ¿Se publicará toda la información en Internet?
“Sí, toda la documentación generada en el proceso de elaboración y que da soporte a la Estrategia Marco, así como la que se genere en el desarrollo de su evaluación, se publicará, al menos, en el Portal de Transparencia, así como en la web de la Consejería de Presidencia, Justicia e Igualdad, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 16 y 26 de la Ley 2014, de Transparencia y de acceso a la información pública”.



