El corazón turístico de Barcelona vuelve a latir tras el zarpazo del terrorismo. Con el susto aún en el cuerpo, pero sin miedo, Las Ramblas recuperan la normalidad. Los atentados perpetrados en la capital catalana y en Cambrils (Tarragona) han asestado un duro golpe al sector más dinámico de la economía española. En el primer semestre de 2017, esa comunidad autónoma recibió el mayor volumen de visitantes del país: 8,6 millones. Esta entrevista se realizó antes de la fatídica fecha. Matilde Asian González fue convocada esencialmente para que se mojara sobre las microalgas en el litoral canario y la turismofobia. A pesar de que estaba de vacaciones, la secretaria de Estado no se escabulló. Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, la exdiputada del PP por Las Palmas pertenece al Cuerpo de Inspectores de Hacienda del Estado. Ha sido jefa de inspección de la Agencia Tributaria en Canarias, presidenta de la Zona Especial Canaria (ZEC) y viceconsejera de Economía y Asuntos Económicos del Gobierno regional.
-¿Algo sobre las algas?
“Sobre eso tengo que decir que es una cuestión de expertos. Podría hablar de las consecuencias en el turismo, pero aquí lo importante es que intervengan los especialistas. Carezco de base científica para dar una opinión acerca de este fenómeno”.
-El riesgo de que se manche la imagen de Canarias como destino turístico está ahí, ¿no? Aunque no haya consecuencias graves para la salud…
“El turismo es muy sensible, de manera que si en algún destino se percibe un perjuicio, el sector se alarma ante eso y podría haber consecuencias. Eso es cierto. También es verdad que vivimos en un mundo con un turismo muy planificado, muy concentrado a través de turoperadores. Yo espero que un asunto como el de las microalgas no genere un efecto negativo, porque no parece que sea perjudicial para la salud. Ahora, no le veo sentido hacer una valoración política. Lo prioritario es conocer las causas exactas, cómo combatirlas y si tiene un efecto dañino sobre el ser humano. Esos son los tres elementos básicos. Lo que he observado en los medios de comunicación es un debate sobre las causas”.
-No se ponen de acuerdo…
“Probablemente, porque no pueden. Cuando surge un fenómeno de estas características, hasta los propios expertos transmiten distintas versiones. Mientras no se estudie un caso concreto… Vamos a ver, un experto que está, supongamos, en Barcelona o en Nueva York sabrá mucho de microalgas, pero tendría que venir aquí y ver esto. De momento, y hasta que no haya una respuesta definitiva, conviene apelar a la prudencia. El beneficio de hablar de esto es, si fuera necesario, alertar a la población para que no se bañe, porque la protección de la salud está por encima del turismo, de la economía y de todo lo demás”.
-A propósito de alarma social y de preocupación, ¿es oportuno el debate sobre el modelo turístico al albur del vandalismo?
“El debate sobre el modelo turístico está siempre. El diálogo es positivo. El turismo es tan importante para España -y particularmente para Canarias- que hay que debatir y dialogar, evidentemente. Lo negativo es la violencia. Eso, nunca. Un país que, según las previsiones, va a recibir 80 millones de turistas y con el peso que representa en el empleo y en el producto interior bruto, ¿cómo vamos a rehuir el debate? De hecho, en el Gobierno se hace. Queremos un modelo turístico basado en la innovación, la tecnología, la accesibilidad y la sostenibilidad. Para el turismo, este es el año del desarrollo sostenible. La Organización Mundial del Turismo ha declarado 2017 como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo”.
-Se acabó el dilema…
“En efecto, el turismo será sostenible o no será turismo. Además, contamos con la ventaja de que todas las actividades económicas que crean riqueza y empleo inciden sobre la vida de los residentes. Lo que ocurre es que, afortunadamente, el turismo es una de las incidencias menores. Imaginemos que quitamos el turismo, algo inviable en España en estas circunstancias, y suprimimos 50 hoteles. ¿Qué hacemos? ¿Construimos 50 fábricas?”.
-No hay grandes alternativas; especialmente, en estas islas…
“En Canarias, el modelo económico no se elige. Fundamentalmente, viene determinado por ciertos condicionantes. Nuestra situación de islas atlánticas nos crea una necesidad, que ahora es el turismo. Eso sí, siempre sostenible. Sostenibilidad económica, social y medioambiental”.
-¿El alquiler vacacional se ha convertido en una hipoteca?
“Desde 2013, el alquiler vacacional es una competencia de las comunidades autónomas cuando se hace a través de canales de ofertas telemáticas. No obstante, la Administración General del Estado asume las suyas en materia tributaria o seguridad nacional. Precisamente, el 21 de julio concluyó el plazo de información pública para un reglamento que dará transparencia al sector. Realmente, no conocemos la magnitud del alquiler vacacional. Se va a modificar el artículo 54 del reglamento de actuaciones de gestión e inspección tributaria y se impondrán a las pantallas obligaciones periódicas de declarar, identificando a los propietarios mediante la referencia catastral, el número de inquilinos que poseen, días de estancia, precios, etcétera. Esto se presentará periódicamente, la Agencia Tributaria cruzará esos datos y los proporcionará a las comunidades autónomas. Se le va a dar transparencia al sector y vamos a conocer las dimensiones de este segmento con datos fiables. Se sabe que existe, que cada vez se utiliza más y que hoy tenemos acceso a un teléfono móvil, una tableta o un ordenador de sobremesa y contratamos directamente, sin acudir a una agencia de viajes o al turoperador”.
-Uno de los objetivos será aflorar la economía sumergida…
“Claro”.
-Y la competencia desleal…
“Por supuesto. En la España del siglo XXI no puede haber sectores en la economía sumergida y que practiquen una competencia desleal. Hay que proporcionar transparencia a todos los ámbitos. Por eso se van a establecer esas obligaciones. Y a partir de ahí, trabajar. De cualquier manera, ya en la campaña de la renta de 2016, la que se ha hecho este año, se incluía por primera vez, se recalcaba en realidad, esa obligatoriedad. Se han efectuado 21.000 notificaciones a contribuyentes para que declaren este tipo de rendimientos. Y en el programa de la Agencia Tributaria, está publicado en el Boletín Oficial del Estado, se asigna un papel muy relevante al control de esta actividad”.
-¿Sobran turistas en España?
“Bueno, luego TUI ha matizado [las declaraciones del consejero delegado del turoperador alemán, Fritz Joussen, en el sentido de que España está “bastante llena”]. En España tenemos puntos, como Barcelona y Palma de Mallorca, donde confluyen muchos turistas sobre todo en determinadas épocas del año. Pero también tenemos otros territorios, con maravillosos tesoros que merecen una oportunidad. Me refiero a Castilla y León, Castilla-La Mancha o Extremadura, que adolocen del problema contrario: la despoblación. Eso nos pasa en Canarias: en la costa hay muchísima afluencia de turistas, que normalmente no van a localidades del interior. Es decir, la política turística del Gobierno de España no es otra que la de desconcentrar y desestacionalizar”.
-En Canarias no es tan acentuada la estacionalidad…
“No, hay picos, pero no tan acusados. Y, sobre todo, desconcentrar. Ofrecer una oportunidad a esos turistas que vienen a España para que visiten otros lugares. Por ejemplo, el que viene a Gran Canaria: “Si usted va a Maspalomas, ¡oiga!, visite Teror o Moya”. Eso es importante, porque en España necesitamos turistas en muchos puntos”.
-Tradicionalmente se asocia el turismo al sol y la playa…
“Y no es solo eso. Desde el Ministerio [Industria, Energía, Turismo y Agenda Digital] estamos trabajando para fomentar nuevos productos. La estrategia cosmopolita consiste en guiar a ese turista al que le gusta la cultura, el estilo de vida español, la gastronomía, el senderismo, el deporte… Queremos diversificar dentro del propio turismo. Nos viene bien para desconcentrar y que aún sea más beneficioso el gasto turístico, que es el que hace que se produzca el superávit de nuestra balanza de pagos porque compensa el ligero déficit comercial”.
-¿El empleo se ajusta a la evolución del sector?
“Me cuentan que en estos meses es cuando se renuevan los convenios colectivos. Durante la crisis, lógicamente, todos los españoles hemos hecho un sacrificio importante y, ahora, esa recuperación de la economía se tiene que reflejar en todos los niveles. Para los trabajadores del sector turístico, también”.
-Los sindicatos conceden tanta o más importancia a la calidad que al volumen…
“El empleo es positivo, mejor que nada. Sin embargo, cuando la economía despega, que coincide con la negociación colectiva, es el momento de que los sindicatos ejerzan su influencia y la riqueza se reparta de la manera más justa y equitativa”.


Matilde Asian González. | DA

