Los empresarios de la zona turística de Los Cancajos han comenzado a gestionar una estrategia para dar respuesta al Ayuntamiento de Breña Baja después de que a finales del pasado mes de julio, el alcalde popular, Borja Pérez, expresase publicamente y en una reunión celebrada en el Hotel Taburiente con miembros de la patronal, su intención de reconvertir en zona azul el espacio público actual, del que quedaría excluida la parcela que está en la entrada norte de la zona turística.

Los recelos de miembros de su propio grupo de Gobierno y hasta de los técnicos municipales a esta decisión, han frenado la fuerza inicial con la que surgió la iniciativa, que desde el sector empresarial entienden que puede perjudicar al turísmo de una de las principales zonas de ocio de la Isla. La posición del Ayuntamiento, según los planteamientos del regidor local, es adoptar una plan que “está muy verde aún” en el que los residentes de la zona turística no salgan perjudicados, y que permita, aclaró, “regular el uso del espacio público que hacen las empresas de alquiler de coches”.
El alcalde recuerda que actualmente en Los Cancajos ya existe una zona azul, un espacio cuya utilización y gestión está en manos exclusivamente de la limitada plantilla de la policía local. A esta circunstancia se suma el hecho de que cualquier multa impuesta por los agentes de este cuerpo municipal, puede ser recurrrida con éxito por parte de los sancionados, dado que no existen parquímetros que permitan verificar la hora del aparcamiento.
Los empresarios, por su parte, no rechazan la instauración de una zona azul, eso sí, siempre y cuando no se convierta en una implantación generalizada de todo el espacio y no se vulneren los derechos que, por el pago de sus impuestos, tienen adquiridos.
Por otro lado, recuerdan que las actividades de alquiler de coches disponen de espacios para el aparcamiento y mantemimiento de sus vehículos, en concreto para un 25% de la flota, lo que no les exime del uso del espacio público. Por otro lado, muchos de los coches de alquiler estacionados en Los Cancajos están en situación de alquiler.
Miembros de empresas de coches de alquier recuerdan que “el Ayuntamiento sabe, porque le consta el cumplimiento de nuestras obligaciones tributarias con los impuestos municipales como cualquier otro vecino de Breña Baja, no por el uso de un coche o de dos como en cada casa, sino por todos y cada uno de los vehículos de la flota que tenemos”.
Los empresarios quieren evitar que en Breña Baja, y especialmente en Los Cancajos, pueda llegar a implantarse -como así han interpretado de la primera reunión celebrada con el alcalde- una política de aparmientos recaudatoria. Entienden que no tiene sentido que se obligue a pagar un aparcamiento regulado a los usuarios por ir a lugares de ocio como una playa.




