el charco hondo

Si muerden el anzuelo

Coalición llega al otoño más incierto como esos equipos que en las últimas jornadas de la liga, jugándose el campeonato o la permanencia, ya no dependen de sí mismos, condenándose a saltar al césped pendientes de cómo acaban los encuentros que se disputan en otros estadios

Coalición llega al otoño más incierto como esos equipos que en las últimas jornadas de la liga, jugándose el campeonato o la permanencia, ya no dependen de sí mismos, condenándose a saltar al césped pendientes de cómo acaban los encuentros que se disputan en otros estadios. Si en la última temporada el Real Madrid llegó al final con un partido menos, el del Celta, CC desembarca en un año preelectoral con dos partidos menos, uno es el PSOE y el otro el PP; y, rematando el cuadro, con Nueva Canarias afianzada en su condición de contrapoder o contrapeso del pacto que Clavijo tiene con Rajoy en el Congreso. Éste no es un inicio de curso cualquiera. Estos días arranca el principio del fin de la legislatura, y empieza con CC acumulando algunas urgencias, con bocas de agua por cerrar. No es posible sobrevivir con dieciocho escaños sin recuperar la conversación con socialistas o populares. No se puede. Es imposible. Con Román Rodríguez disfrutando de una posición inesperada, esta liga, la centralidad de ida y vuelta que da o quita el poder, depende de dos factores; de una parte, del margen de maniobra real del PP canario, y, de otra, de la actitud de Ángel Víctor Torres respecto a CC. Nada más. Nada menos. Si en lo que resta de legislatura Coalición deja de depender de terceros será porque el resto, especialmente socialistas y populares, han renunciado (PSOE) o no les han dejado (PP) depender de sí mismos. Coalición está ahora en manos de otros, y de esos otros depende que así sea o que CC salga de sus debilidades en diferentes escenarios. Depende. De qué depende. Depende de si el PP local se moverá o no libremente. Depende de si el secretario general socialista aprieta o tontea con Coalición. CC inicia el curso en precario. Solo su legendaria habilidad para hipnotizar a socialistas o populares puede evitarles el olor que desprende el principio del fin. Solo si PP o PSOE vuelven a morder el anzuelo Coalición sobrevivirá con dieciocho escaños. CC solo volverá a depender de sí misma si socialistas y populares vuelven a jugarle al pie.

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