Se convertirá sin duda en una de las imágenes de esta complicada situación en la que se encuentran el Gobierno de España y Cataluña. Una escena casi de película de Berlanga y que hace sonreír hasta al más furibundo de ambos ‘bandos’.
Un grupo de independentistas se encontraban haciendo una cacerolada por fuera del hotel CAlella (Barcelona), donde se aloja un grupo de guardias civiles. En un momento dado, uno de ellos natural de Sevilla, sale al balcón y comienza a cantar un fandango.
Hizo tanta gracia y fue tan original esta respuesta, que los propios manifestantes pararon la cacerolada y comenzaron a aplaudir y a gritar ‘olés’. Si es que al final estamos más cerca de lo que creemos.
Por su puesto el vídeo se ha convertido hoy en un fenómeno viral.





