
El buque Ángeles Alvariño, del Instituto Español de Oceanografía (IEO), puso anoche rumbo a El Hierro para iniciar la XXV campaña de investigación del volcán submarino Tagoro, después de analizar a fondo las aguas de la costa palmera. Un estudio que realizan tras el enjambre sísmico registrado a principios de este mes de octubre en el volcán Cumbre Vieja, a petición del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por riesgo volcánico de Canarias (Pevolca).
Junto con los estudios que se están realizando en tierra en la isla de La Palma por los institutos Geográfico Nacional y Volcanológico de Canarias, y aprovechando la presencia en aguas de las Islas del barco oceanográfico, se puso en marcha esta campaña “para tomar parámetros de referencia en el Océano alrededor de La Palma”, tal y como informó a este periódico Eugenio Fraile, investigador del IEO y coordinador científico del proyecto Vulcano II, que durante 15 días, dos veces al año, visita las aguas de El Hierro para hacer un seguimiento del estado en que se encuentra la zona donde ocurrió la erupción submarina en 2011.
Fraile detalló que entre el domingo y el lunes han recogido muestras de agua en la zona sur y sureste del litoral palmero, siguiendo la línea que marca el edificio volcánico de Cumbre Vieja, desde la superficie del mar hasta los 1.200 metros de profundidad. En total, han medido más de 40 parámetros físico – químicos “de la columna de agua y ligados al fondo”.
Con anterioridad se habían hecho estudios generales sobre las aguas de La Palma, pero no con este nivel de detalles, donde se incluyen “todos los parámetros que nosotros tomamos normalmente para estudiar procesos volcanológicos”. Así, por ejemplo, miden aspectos como el dióxido de carbono en disolución, la alcalinidad, los gases nobles, etc, con la finalidad de “definir en La Palma el nivel base de las propiedades de las aguas”. El resultado de este estudio permitirá tener una referencia para establecer comparativas en próximas campañas y detectar la posible presencia de alguna anomalía relacionada con la actividad volcánica.
En definitiva, Fraile señaló que “toda la metodología que empleamos para el volcán submarino de El Hierro, la utilizamos para tomar parámetros bases en La Palma”. Ahora tendrán que trasladar estas muestras al laboratorio para analizar los resultados. Una tarea que esperan tener lista en un plazo de dos semanas.





