patrimonio

Hallan una especie de muestrario de azulejos de Delft en la iglesia de Tijarafe

María Victoria Hernández saca a la luz una tabla con estos diseños flamencos, que forma parte de la estructura del 'elevador' de la Virgen de Candelaria
Tabla con los diseños de Delft. | M. V. H.

La investigadora y Cronista Oficial de Los Llanos de Aridane, María Victoria Hernández, ha sacado a la luz unas reproducciones de azulejos flamencos de Delft, pintados sobre madera, que se encuentran entre las piezas que componen el elevador (artilugio que sostiene a la Virgen cuando está fuera del retablo) del templo de Nuestra Señora de Candelaria de Tijarafe.

Entre las artes decorativas llegadas a La Palma durante los siglos XVI y XVII destacan las series de azulejos de cerámica fabricados en la ciudad de Delft (Holanda), caracterizados por sus dibujos en tinta azul sobre fondo blanco.

Hernández, durante su etapa al frente de la Consejería del Cabildo de La Palma, realizó una labor de recuperación y divulgación de estos azulejos que se conservaban, entre otros lugares, en la torre del antiguo convento de Santo Domingo, en Santa Cruz de La Palma. Una torre – campanario, cuya construcción se terminó en 1701, y está rematada con una cúpula de mampostería elevada a unos 20 metros de altura, decorada con varios de estos azulejos.

Según relata la Cronista, este elevador procede de la iglesia de la Encarnación de Santa Cruz de La Palma. En los libros de cuentas consta que en 1834 se construyó una “elevación” para la Virgen utilizando parte de la antigua. Hernández cree que esta madera ilustrada con diseños de los azulejos es “una especie de muestra comercial de la época, que fue reutilizada para este fin”. Además, por el tipo de diseños, sostiene que son posteriores a los de Santo Domingo, del siglo XVIII.

La también diputada socialista señala que este “elevador” no está a la vista en el templo de Tijarafe, sino que se encuentra en la “tramoya” de la iglesia. Apuesta por que se instale durante un tiempo a la vista del público, para que pueda ser contemplada esta “curiosidad” que encerraba el elevador.

Hernández, mientras estuvo en el Cabildo, también realizó una serie numerada de tazas con el diseño de las piezas conservadas en la torre de Santo Domingo, con la finalidad de divulgar esta parte del patrimonio de la isla de La Palma hasta entonces muy desconocido por la sociedad.

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