baloncesto

No levanta cabeza

Otro momento de desconexión, este en el último cuarto, condena al conjunto aurinegro a sufrir la cuarta derrota consecutiva de la temporada
Un lance del partido. | ACB

El enfermo no mejora. El Iberostar Tenerife volvió a perder ayer, en esta ocasión en Santiago, ante Obradoiro, por 75-64, un nuevo encuentro de Liga Endesa sin lograr que sus sensaciones sobre el parqué mejoraran. Los aurinegros consiguieron llegar con el encuentro empatado al último cuarto pero, a partir de ahí, la oscuridad, como sucedió en Andorra o Zaragoza, una desconexión que vuelve a costar caro a Nenad Markovic y los suyos. La Copa parece muy lejana pero, sobre todo, el equipo no transmite buenas sensaciones.

Sin Javi Beirán, que se lesionó en el último entrenamiento del equipo y que podría estar de baja entre dos y tres meses, los aurinegros trataron de igualar la intensidad del Obradoiro, poseedor de la mejor defensa de la competición.

Con un Tim Abromaitis muy gris -ayer valoró -4-, Fueron Tobey y Ponitka los encargados de liderar en ataque a los suyos. Sus puntos, unidos a buenos minutos de Nico Richotti y Pedro Llompart, permitieron que gallegos y tinerfeños igualaran prácticamente a todo durante 30 minutos.

Las diferencias eran siempre muy cortas, la mayor de siete puntos en el 26-19, por lo que el equipo que consiguiera una buena racha anotadora tenía muchas posibilidades de llevarse el gato al agua. Thomas y Pustovyi fueron bien defendidos, sin tener demasiado acierto, pero hombres como Radovic y Navarro aparecerían por el lado santiagués para comenzar a decantar el encuentro. Los locales se agarrarían a sus rachas de acierto para comandar en el marcador. Un parcial de 9-0 permitió dar la vuelta al electrónico tras un buen comienzo visitante (17-12), logrando mantener diferencias que nunca eran demasiado importantes (26-19).

El poco acierto exterior pasaría nuevamente factura a los canaristas. Rosco Allen se animó ante su exequipo anotando cinco puntos, pero luego no volvería a sumar. Con solo dos triples convertidos de 11 intentos las jugadas de uno contra uno de Ponitka y el trabajo debajo del aro de Tobey eran las mejores armas para el Iberostar Tenerife, que llegó al descanso perdiendo de solo dos puntos (36-34).
Locales y visitantes habían empatado a 15 en el segundo cuarto y volverían a igualar, esta vez a 18, la tercera manga.

El Monbus Obradoiro encontró en el lituano Eimantas Bendzius la solución a la asfixiante defensa de los insulares. Sus puntos dieron aire al equipo gallego, intenso en defensa pero castigado por dos acciones de 2+1. Aun así, logró entrar en el último cuarto mandando en el marcador (54-52). Entonces llegó la pájara aurinegra. Un parcial de 12-2 fue absolutamente incontestable para los de Nenad Markovic que, como sucediera en Zaragoza, no estuvieron agresivos en defensa. La primera falta de este último cuarto llegó cuando ya se habían disputado cinco minutos, con un Obradoiro lleno de confianza.

Radovic puso por primera vez con diez puntos de ventaja a los suyos (64-54), antes de anotar un triple decisivo (70-57). Costó que llegara la respuesta visitante y, cuando ocurrió, era demasiado tarde. Con 16 tantos a favor (73-57), el Obradoiro dio el encuentro por ganado y en los últimos dos minutos y medio el Canarias trató la remontada a la desesperada, pero fue imposible. El duelo estaba decidido.

TE PUEDE INTERESAR