
El presidente del Cabildo palmero espera del nuevo año 2018, la llegada de inversión privada en forma de licencias y construcción de nueva planta alojativa hotelera para la Isla, un deseo que de cumplirse, le permitiría cumplir algunas de sus expectativas, entre ellas, el descenso del paro estructural que padece la Isla para que esa barrera numérica, reflejo de la vida de hombres y mujeres, pueda situarse por debajo de las 7.000 personas.
Anselmo Pestana hace autocrítica de la gestión de la comunicación en algunos asuntos de calado que le han valido más de un reproche político, y lo atribuye a la falta de equilibrio que se suele dar entre la gestión del tiempo, el trabajo diario y la necesidad de resolver asuntos que no pueden esperar.
-¿Todo balance al finalizar el año por parte de un responsable político debe ser positivo?
“Yo defino este año como de transición, en el que el Cabildo deja atrás su endeudamiento, un año en el que mejora su financiación fruto de negociaciones recientes con el Gobierno de Canarias por las competencias transferidas, en el que hay una expansión en los recursos que la administración empieza a tener y fruto de los recursos económicos que la administración empieza a tener y por el crecimiento que se está dando en España, en Canarias y quizás en menor medida en La Palma, pero también en nuestra isla. En ese sentido el balance es positivo.Es una año de tránsito, con lo bueno y lo malo que tiene eso porque no todo sale como queremos, funcionarios y políticos, pero en el que hemos dado un salto de financiación y de inversión pública que se materializará el próximo año. Nos falta que en las medidas legislativas y de inversión pública que hemos adoptado en materia de turismo den el salto y aparezca la inversión, no la que tenemos ya recuperando infraestructuras ya existentes, sino inversión de nueva planta y de forma potente”.
– Hablando de ese cambio en base a la llegada de inversión privada, la líder de CC en La Palma señalaba hace algunos días su convencimiento de que el Cabildo tenía que liderar e impulsar ese cambio.
“El impulso del Cabildo lo hemos dado con los cambios normativos y probablemente necesitemos que el soporte de la inversión pública que se está haciendo, con un enfoque para el sector turístico, requieren de que aparezca la inversión privada que sea capaz de aprovechar los instrumentos de los que nos hemos dotado con normas para la autorización a nuevas infraestructuras. Ya se ha dado un primer paso con la compra del Hotel Marítimo, con la inversión que hace la cadena hotelera H10, un inversor nuevo para Las Olas y la remodelación del Hotel Sol con otra inversión. Falta la inversión en nueva planta y espero que aparezca en 2018”.
-¿Tiene usted información privilegiada que le haga pensar en que eso va a ser así? ¿Qué plazo de tiempo queda para recibir esa inversión sin que empeoren los datos económicos y demográficos. No sé si es que ustedes gobernando son muy optimistas, o hay quienes son muy catastrofistas.
“Ese análisis sobre la situación de La Palma y los riesgos que corría nuestra economía los hicimos hace 20 años. Fruto de esa convicción el PSOE presentó e intentó que se aprobara un Plan de Anticipación Económica para nuestra isla. Ya advertíamos del problema demográfico, de la pérdida de renta… Algunos que lo votaron en contra y que ahora ven las cosas de otra manera, de forma totalmente legítima, tenían que haber sido conscientes de que esto iba a ocurrir.
“Efectivamente. Ese partido y otros. Se han dado cuenta de que el discurso que nosotros hacíamos partía de la verdad de los datos de forma previsora y con muy buenos asesores que nos ayudaron a visualizar lo que estaba ocurriendo y hacia dónde nos dirigíamos. Ahora solo podemos mirar hacia adelante y respondernos a una sola pregunta: Qué más podemos hacer para evitar que los problemas crezcan. Nosotros hemos contestado a esa pregunta. Tenemos más y mejores conexiones aéreas, con el tope de conexiones aéreas para la carga turística de la Isla, se ha legalizado la planta alojativa que no lo estaba vía alojamiento vacacional, se anuncia que las dos navieras que operan con La Palma van a tener dos conexiones al día con Tenerife, se están batiendo récords de llegadas en puerto y aeropuerto. Son síntomas positivos, también en ocupación, salvando el diferencial que teníamos con el resto de Canarias”.
– Y si la inversión privada, lastrada por la cronificación de dos décadas de negativas y escollos, no llegara…
“Estoy convencido de que esa inversión va a llegar. Si hace unos años gente que quería invertir en nuestra isla tenía dificultades para acceder al crédito por la situación de riesgo que tenía la Isla, con una media de ocupación hotelera del 40%, ahora las cosas han cambiado. Ahora sí salen los números porque La Palma a dejado de ser una isla de riesgo para los inversores, ahora es el momento de invertir. Tenemos buenos datos de ocupación y de conexiones que avalan mejores resultados para las empresas. Es el momento de invertir en La Palma. Hemos ido de forma directa a los centros de poder de cadenas hoteleras y trasmitido las posibilidades de inversión que hay en esta isla. Hemos hecho y vamos a seguir haciendo, por ejemplo en Fitur, divulgación de las propuestas de planeamiento y de inversión pública para hacer más competitiva nuestra isla. Esos son saltos de calidad y de visibilidad de este territorio en el contexto económico más global para obtener desarrollo”.
– ¿Cómo se resuelve el nudo gordiano en los proyectos Fdcan, el Cabildo y los ayuntamientos, que se han quejado de forma reiterada de la gestión en este ámbito?
“Nos fuimos a proyectos nuevos en esta iniciativa tan positiva del Gobierno de Canarias y ha habido dificultades. Tenemos justificados 20 millones de euros con cargo al año 2016 del Fdcan. Yo agradezco la sensibilidad que ha tenido el Gobierno de Canarias en este tema con el Cabildo, la misma que nosotros, sin decirlo y sin entrar en detalles, hemos tenido con los ayuntamientos palmeros. Sin anunciarlo y sin imputar responsabilidades a nadie… Prorrogamos convenios, subvenciones y hacemos esfuerzos apoyando a los ayuntamientos porque somos conscientes de los problemas que pueden tener las corporaciones locales. El único fin es que llegue el dinero y que se ejecute. A veces salvando yo el reparo por tener un informe negativo de la Intervención. Eso lo estamos haciendo y pido la misma comprensión porque ha habido errores nuestros, pero también de los ayuntamientos, y no los hemos aireado porque lo importante es sacar adelante un programa de inversión muy importante para la Isla”.
– Desde este despacho y con la gestión del Cabildo, no sé si puede sustraerse a su papel político y señalar las características que debería tener un buen presidente del Cabildo.
“Pues es una pregunta difícil. Creo que un buen presidente del Cabildo debe tener capacidad de análisis de la realidad, una persona autocrítica que sea capaz de corregir y de negociar, pero sobre todo una persona que no esté pendiente de vender la gestión política y sí de resolver los problemas”.
– En esto último de no vender lo positivo de la gestión podría estar aprobado. Le acusan precisamente a este grupo de Gobierno de no gestionar bien la comunicación.
“Ese es nuestro fallo y lo asumimos. Entendemos a veces que dar por conocido y sabido que las cosas que se están solucionando lleguen a la opinión pública no es nuestro fuerte y quizás tengamos que corregirlo. Otros partidos tienen este aspecto de contar qué se hace mejor articulado. Si tengo que elegir, prefiero acentuar la gestión porque para mí es más importante. Los resultados para la Isla no son nuestros resultados electorales, sino el resultado en la gestión cuando nos toca estar al frente de una institución como el Cabildo”.
– ¿Será usted el candidato en 2019 de nuevo a la presidencia del Cabildo?
“Sí rotundamente. Es lo lógico. No me veo en otro sitio que no sea el Cabildo ni quiero estar en otro sitio. Me gusta el trabajo, lo que estoy haciendo en la institución. Han sido años durísimos pero ahora sopla el viento a favor y me gustaría seguir aquí, dirigiéndonos a un desarrollo económico que dé oportunidades a las personas”.
– A qué distancia está usted como presidente del Cabildo de los problemas de esas personas de las que habla, de esos palmeros que tocan a la puerta del Cabildo?
“No estoy todo lo cerca que quiero estar, en algunos casos porque cuando gestionas tienes que abstraerte de temas muy complejos para ser objetivo, no me gusta decir que sí puedo solucionar un problema sino es posible. Estos años han sido especialmente duros por la exclusión social de muchas personas, por la falta de empleo y porque a veces faltan medios para resolverlo todo. He conocido gente que no tenía dinero para pagar la bombona del gas o para pagar la casa. Familias en las que ninguno de sus miembros trabaja y que lo han pasado muy mal. Esa tensión va bajando, pero soy consciente de que sigue habiendo un porcentaje de la población por debajo del umbral de la pobreza, y no hablamos solo de hombres y mujeres, sino de niños cuyos padres no han tenido ni acceso a una beca y hay muchos días en los que es muy difícil gestionar”.
– ¿Cree que Fernando Clavijo terminará la legislatura en minoría al frente del Gobierno de Canarias?
“Todo apunta a que sí. Ha sacado adelante los presupuestos y parece que ha logrado la estabilidad en los temas principales. Mariano Rajoy también está en minoría de forma similar a Clavijo en el Gobierno de Canarias. Es viable siempre y cuando haya estabilidad y esa estabilidad la da la aprobación de los presupuestos”.
– ¿Qué nivel de tolerancia tiene ante la oposición a su trabajo como presidente?
“Hemos dado ejemplos de tolerancia y de consenso. Vamos a sociedades más plurales, también desde el punto de vista de los partidos. No podemos excluir de los diálogos a nadie y todos somos necesarios para construir nuestra sociedad. Creo que tolero bien las críticas, respeto profundamente el trabajo de la oposición aunque no siempre se diga la verdad”.





