SOCIEDAD

Canarias tendrá un barco para recoger microalgas de las playas este verano

La Consejería de Política Territorial invertirá 400.000 euros en este sistema pionero y en la colocación de barreras protectoras

Microalgas en Radazul. DA
Microalgas en Radazul. DA

La Consejería de Política Territorial se prepara ya para afrontar, en mejores condiciones que el pasado verano, el fenómeno de las cianobacterias -conocidas como microalgas- ante la posible aparición este verano. Debido a que el pasado periodo estival numerosas zonas de baño sufrieron restricciones, ahora se está intentando poner en marcha iniciativas que permitan, a partir del próximo mes de junio, paliar, en la medida de lo posible, los efectos de este fenómeno provocado por el cambio climático. Para ello, el departamento regional está ultimando la incorporación de un sistema pionero que permita, a través de un barco, recoger en las zonas más cercanas a la costa estos organismos, causando así las menores molestias a los bañistas.

Así lo adelantó ayer a DIARIO DE AVISOS la viceconsejera de Medio Ambiente, Blanca Pérez, quien señaló que desde su departamento se trabaja desde hace varios meses en tres ámbitos para hacer frente a la más que probable nueva aparición de las cianobacterias.

La primera de las áreas es la destinada a paliar los efectos de este fenómeno. Para ello, este año se ha consignado una partida de 400.000 euros que irá destinada a la incorporación de un barco con un sistema que permita recoger, en zonas de baño, las microalgas. Esta embarcación contará con un mecanismo para absorber del agua estos organismos, al igual que otros productos, como por ejemplo, pequeños vertidos de fuel, como el que se produjo hace una semana en la tinerfeña playa de La Tejita.

La viceconsejera puntualizó que para poner en marcha este sistema -que asegura es único a nivel mundial- se han llevado a cabo varias investigaciones. Aclaró que la previsión es que los pliegos para su licitación salgan a concurso, a más tardar, a principios de marzo, para que la embarcación esté operativa desde el mes de junio.

Además de este sistema, Canarias también tendrá barreras para intentar que, en caso de volverse a repetir los bloom de microalgas, no invadan, en la medida de lo posible, las playas. Por último, la partida económica también irá destinada a dotar de cartelería informativa las zonas de baño para informar al ciudadano sobre este fenómeno.

La segunda de las líneas de actuación promovida por el departamento regional es la inclusión de este ámbito en los estudios que ya se llevan a cabo con fondos europeos en la región de la Macaronesia, ya que “se ha detectado la presencia de estas cianobacterias en las costas de Marruecos, Mauritania o Cabo Verde, entre otras”. Por ello, este aspecto será incluido en las investigaciones impulsadas sobre los efectos del cambio climático en este ámbito geográfico.

Por último, la Consejería destina otros 400.000 euros anuales a financiar dos investigaciones realizadas por las universidades públicas isleñas. Por un lado, promueve un estudio de la Universidad de Las Palmas centrada en el seguimiento de la cianobacterias, tanto Trichodesmium como otras especies, para llevar a cabo un modelo predictivo que permita actuar en consecuencia. En el caso de la Universidad de La Laguna, el análisis se centra en los efectos del cambio climático para las especies marinas y su afección a la pesca.

“La aparición de cianobacterias no tiene que ver nada con los vertidos”

El catedrático de Ecología de la Universidad de Las Palmas Javier Arístegui afirmó ayer que la aparición de las cianobacterias en Canarias nada tiene que ver con los vertidos de residuos al mar. Aunque el experto ya había defendido esta tesis, durante la tarde de ayer volvió a insistir en esta idea al presentar los resultados de unas nuevos estudios que ha realizado recientemente. El ecólogo hizo estas declaraciones durante la ponencia que ofreció en la facultad de Biología de la Universidad de La Laguna, organizada por la Real Academia de Ciencias de Canarias.

El experto explicó a este medio que en los últimos meses ha llevado a cabo varios experimentos con agua con y sin residuos y el comportamiento de las cianobacterias es similar en estos casos. “El experimento, que es más complicado, revela que no hay distinciones en las muestras”, apuntó.