Economía

¿Cómo declarar los ingresos obtenidos con el alquiler de una vivienda vacacional?

El 4 de abril comienza la campaña de la Renta 2017 y Hacienda prestará atención a las ganancias por este concepto, dada la gran cantidad de contribuyentes que no declararon el arrendamiento a turistas en años anteriores. El fisco ya ha ‘avisado’ a 136.600 personas

Esta Semana Santa son muchos los turistas que han venido a la Isla y se han alojado en viviendas turísticas. Hacienda ya ha avisado para la renta de 2017 a más de 136.000 contribuyentes. EP
Esta Semana Santa son muchos los turistas que han venido a la Isla y se han alojado en viviendas turísticas. Hacienda ya ha avisado para la renta de 2017 a más de 136.000 contribuyentes. EP

El boom del mercado inmobiliario vacacional ha llevado a muchos propietarios con segunda residencia a sumarse al alquiler turístico. Una opción que está en auge, pero de la que hay que dar buena cuenta a Hacienda. De hecho, la Agencia Tributaria ya ha alertado del especial control que llevará a cabo por dicha actividad a raíz de la gran cantidad de contribuyentes que no cumplieron con lo dispuesto para este tipo de arrendamiento en pasados ejercicios.

Según los datos facilitados por el propio fisco, ya ha enviado a 136.600 contribuyentes un aviso para recordarles que deben incluir en su declaración de la renta de 2017 los ingresos derivados de esta actividad. Esta cifra supone un importante aumento con respecto a 2016, cuando se emitieron unos 21.500 avisos. El próximo 4 de abril, justo a la vuelta de las vacaciones de Semana Santa, arranca la campaña para hacer la declaración, y hay una serie de cuestiones que se deben tener en cuenta si se ingresaron el año pasado ganancias por este concepto, es decir, por el alquiler vacacional.

Según expertos del portal inmobiliario Casaktua.com, el contribuyente que alquila su vivienda para uso vacacional no podrá desgravarse el 60% previsto para las viviendas destinadas a residencia habitual, aunque sí podrá deducirse muchos de los gastos. Para ello, hay que diferenciar dos periodos. Por un lado, el tiempo que la vivienda ha estado alquilada, a partir del cual se declararán los ingresos íntegros obtenidos y podrán deducirse los gastos precisados para el alquiler. Por otro, el periodo en que el inmueble ha estado libre, que se corresponderá con la renta impuesta por Hacienda por contar con una segunda vivienda en propiedad.

El rendimiento neto por el que se habrá de tributar será el resultado de restar los gastos de los ingresos obtenidos. Es decir, podrá descontarse el gasto por publicidad del inmueble, los intereses de la hipoteca, las reparaciones, algunos pagos como el IBI, la comunidad, la tasa de basuras o los seguros del hogar, etcétera.

Eso sí, solo se podrá deducir la proporción del gasto al tiempo que se ha tenido la vivienda alquilada, excepto la promoción del inmueble, que podrá deducirse en su totalidad. Los ingresos netos deberán figurar como “rendimientos de capital inmobiliario”. Para saber qué es lo que hay que tributar por el tiempo que la vivienda no ha estado alquilada, hay que calcular el 1,1% del valor catastral (el 2% si la última revisión catastral se realizó antes de 1994), dividir ese valor entre 12 meses (o entre 365 días) y multiplicar el resultado por los meses o días que no haya estado el inmueble alquilado. Esto dará como resultado el rendimiento imputable.

Pero ¿qué ocurre si no declaro estas ganancias? En teoría, Hacienda manda al contribuyente un aviso, por lo que, en el caso de no incluir esta renta en la declaración, el fisco entenderá que ha habido ánimo de fraude, con lo que puede interponer una sanción que iría desde el 50% al 150% de lo que se ha dejado sin declarar. Esta sanción variará en función de si se califica como leve, grave o muy grave.

Según los propios datos de la plataforma de alquiler vacacional Airbnb, más de 310.000 huéspedes usuarios de esta app de todo el mundo pasarán sus vacaciones de Semana Santa en España, mientras que más de 275.000 viajeros españoles se hospedarán a través de la plataforma en destinos nacionales e internacionales. Según sus previsiones, Barcelona será el cuarto destino más visitado en Europa, y solo la superarán París, Roma y Londres. Esto significa que ya para el año que viene los propietarios de los pisos de alquiler tendrán que estar muy pendientes para tributar estas ganancias para la renta de 2018.

Los olvidos más frecuentes

Rendimientos del trabajo
Algunos gastos deducibles de los rendimientos del trabajo que deben incluirse en la declaración son las cuotas sindicales, así como a colegios profesionales, siempre que la colegiación sea obligatoria para trabajar y con un límite de 500 euros anuales; los gastos en abogados para defenderse frente a la empresa, con el límite de 300 euros anuales; o los gastos que pueda originar la movilidad geográfica y que asciende a los 2.000 euros. Los trabajadores con discapacidad que se encuentren en activo, en función del grado de discapacidad, ahora pueden desgravarse entre 3.500 euros y 7.750 euros.

Cambios de situación familiar
A la hora de hacer la declaración de la renta hay que reflejar los nacimientos, defunciones y, en especial, los cambios del estado civil, que afectan en bastantes casos no solo al mínimo familiar y a algunas deducciones familiares, sino también a la posibilidad de reducir la base imponible con el importe fijado judicialmente de las pensiones compensatorias a favor del cónyuge y las anualidades por alimentos.

Deducción alquiler vivienda habitual
Aunque la deducción estatal por alquiler de vivienda habitual ha desaparecido, se mantiene vigente para los contratos firmados antes del 1 de enero de 2015. Así, los inquilinos con contratos anteriores a esa fecha pueden seguir deduciéndose el 10,05% de las cuotas en el periodo impositivo por el alquiler de su vivienda habitual, siempre que su base imponible sea inferior a 24.107,20 euros anuales.

Cláusula suelo
Las cantidades devueltas procedentes de las cláusulas suelo de las hipotecas no deben ser olvidadas a la hora de confirmar el borrador. Si bien lo normal es que este advierta de estos ingresos y de la necesidad de regularizarlos, el contribuyente debe realizar las modificaciones correspondientes. Gestha aclara que el dinero que se pagó al banco, y que este devolverá después, es el reintegro de un pago indebido, por lo que no constituye renta. De forma paralela, tampoco se integrarán en la base imponible los intereses que tienen la finalidad de indemnizar y que están relacionados con las cláusulas suelo. No obstante, hay una excepción en los casos en que estos intereses se cobren en metálico y hubieran formado parte de la deducción por inversión en vivienda habitual o de deducciones establecidas por las comunidades autónomas, en los que habrá que regularizar dichas deducciones indebidas de los cuatro ejercicios no prescritos de 2013 a 2016. Igualmente sucedería si se hubieran considerado como un gasto deducible en rendimientos por alquiler o actividades económicas.

Titularidad de los inmuebles
En las comunidades autónomas de régimen común, las viviendas y locales vacíos generan lo que se denomina “imputación de rentas inmobiliarias”, un ingreso que se estima en un porcentaje del valor catastral del inmueble. En este aspecto hay que revisar que estas imputaciones sean correctas, es decir, que no incluyan viviendas que ya no sean de nuestra propiedad, que sean de varios titulares o que estén habitadas por el excónyuge.