
Ocurrió en el partido de benjamines Tahodio-Chincanayro. El colegiado no permitió jugar a Daniel Asensio del Tahodio por llevar unas gafas de plástico.
Lo peor es que el niño se pasó toda la primera parte llorando en el banquillo por la postura intransigente de un colegiado sin un mínimo de tacto.
Daniel lleva tres años jugando con ellas sin el menor problema.





