Sucesos

Acusan a un grupo criminal de Lanzarote de trata de seres y corrupción de menores

Durante el operativo policial se liberó a tres menores de edad que eran obligadas a tomar drogas para que luego prestaran sus servicios sexuales en varios clubes de alterne de Arrecife

La Policía, durante el registro del piso. / MINISTERIO DEL INTERIOR
La Policía, durante el registro del piso. / MINISTERIO DEL INTERIOR

Los integrantes del presunto grupo criminal que la Policía Nacional asegura haber desarticulado en Lanzarote están acusados de delitos tan graves como son la trata de seres humanos y la corrupción de menores, entre otros.

Así lo confirmó esta mañana el gabinete de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, desde donde se desveló que las otras actividades delictivas por las que se justifican estos arrestos son pornografía infantil y salud pública.

En total, los policías nacionales detuvieron a ocho personas, tres de las cuales han sido ingresadas en prisión de forma provisional por orden de la autoridad judicial competente.

En este servicio a la sociedad, los agentes liberaron a tres menores de edad a las que se les localizó en varios pisos de Arrecife donde, supuestamente, eran obligadas a consumir drogas para que ejercieran la prostitución.

Siempre según la versión policial, las víctimas eran captadas en centros de menores de Lanzarote y encerradas en unos apartamentos donde vivían aisladas, siendo trasladadas hasta los clubes donde mantenían relaciones sexuales con cualquier cliente que le indicaran en jornadas que duraban toda la noche.

La investigación comenzó cuando los agentes tuvieron conocimiento de las reiteradas ausencias de menores en centros oficiales donde se encontraban tutelados en Arrecife. Tras diversas gestiones se pudo acreditar que esos abandonos estaban relacionados con la captación de menores de edad en esos centros para ser explotadas sexualmente.

Los investigadores constataron el férreo control al que eran sometidas las víctimas. Tras ser captadas, eran aisladas en apartamentos que únicamente abandonaban para ir a comprar ropa o enseres íntimos, siempre acompañadas por miembros de la red criminal, y donde eran recogidas y trasladas a clubes de la zona para ser explotadas sexualmente.

Una vez en los locales, y durante toda la noche, eran obligadas a consumir sustancias estupefacientes para inhibir su voluntad y obligarlas a mantener relaciones sexuales con cualquier cliente que decidieran los encargados de controlar el negocio de la prostitución.

La red obtenía el 70% de los beneficios de la explotación de las menores y, además, les cobraban un alquiler por la vivienda donde permanecían retenidas. Todo el dinero obtenido era blanqueado a través de TPVs asociados a otros negocios, los cuales eran explotados por el líder de la organización a través de un entramado de empresas y de testaferros. Todos los integrantes de la organización poseían cuentas bancarias con altas cantidades de dinero.

Para materializar la desarticulación de esta red, los agentes establecieron el correspondiente dispositivo operativo que culmino con el registro simultáneo de seis inmuebles en Arrecife.

Como se adelantó, el balance de la investigación es la detención de los ocho integrantes de la red criminal y la liberación a las tres menores. Además se intervinieron 48.000 euros, 200 gramos de cocaína y otras sustancias estupefacientes como MDA, polen, o marihuana, una pistola simulada y documentación con anotaciones de dinero, nombres de chicas, servicios sexuales, teléfonos móviles y un vehículo.