liga endesa

El Baskonia no da opción al Iberostar Tenerife (100-94)

Los canaristas caen en Vitoria en un compromiso controlado por los locales, que saben imponer su poderío interior

Diop intenta taponar a Akognon durante el encuentro de ayer. ACB Media
Diop intenta taponar a Akognon durante el encuentro de ayer. ACB Media

Kirolbet Baskonia: Marcelinho Huertas (10), Janis Tinma (20), Matt Janning (12), Johannes Voigtmann (7), Vincent Poirier (13) -inicial- Luca Vildoza (3), Rodrigue Beaubois (14), Ilimane Diop (0), Tornike Shengelia (14), Patricio Garino (5).
Iberostar Tenerife: Rodrigo San Miguel (14), Kostas Vasileiadis (2), Mateusz Ponitka (20), Tim Abromaitis (14), Mike Tobey (17) -inicial- Josh Akognon (15), Petit Niang (0), Ferrán Bassas (3) y Javier Beirán (7).

Árbitros: Peruga, Martínez-Fernández y Fernández. Eliminaron por personales a Tim Abromaitis.
Incidencias: Fernando Buesa Arena, ante 8.912 espectadores. Una representación de la directiva canarista, con Félix Hernández a la cabeza, estuvo presente en el palco del recinto deportivo.

El Iberostar Tenerife sucumbió ante Kirolbet Baskonia (100-94) en su visita al Fernando Buesa Arena. El marcador es engañoso, pues los locales dominaron la mayor parte del encuentro hasta un último cuarto, o más concretamente los minutos postreros del mismo, en el que los aurinegros llegaron a acercarse en el marcador en un duelo con rentas de 15 puntos de media a favor de los jugadores de Pedro Martínez.

La baja de Rosco Allen, más allá de lo que aporte en números, es importante, ya que Abromaitis se encuentra solo en esa posición y, por características, ningún otro jugador puede ayudar a paliarla. Ayer, los interiores, muy físicos, de Baskonia fueron una pesadilla para el Iberostar Tenerife y ahí, sobre todo en la primera mitad, en el rebote, comenzó a romperse el encuentro, no tanto en lo que al marcador se refiere, sino a la sensación de dominio local. El CB Canarias no era superior al Baskonia prácticamente en ningún aspecto del juego.

Con Mateusz Ponitka, Fotis Katsikaris recuperaba a su mejor hombre en ataque, pero que Tim Abromaitis cometiera dos personales casi seguidas era la peor noticia posible para el griego. Trató de jugar con Fran Vázquez y Petit Niang juntos en pista, algo que no resultó. Con todo, Baskonia logró su primera renta importante (23-11), lo que obligó a Katsikaris, además de a tener que inventarse una solución para el interior, a parar el partido.

Imágenes del Baskonia contra el Iberostar Tenerife / ACB Media
Imágenes del Baskonia contra el Iberostar Tenerife / ACB Media

Primeras desventajas

De los 17 tantos con los que el Iberostar Tenerife llegó al final de la primera manga (25-17), 14 fueron anotados por Tobey y Ponitka (siete cada uno), dando buena muestra de lo polarizado que estaba el ataque visitante. Por eso, la entrada de Josh Akognon en pista supuso un soplo de aire fresco. Cinco tantos seguidos del nigeriano apretaron las cosa en el marcador (29-22), hasta el punto de que Pedro Martínez comenzó a ver las cosas menos claras. Con 33-29 tuvo que pedir tiempo muerto y ese fue el punto de inflexión. Un parcial de 17-6 justo antes de llegar al descanso supuso la mayor ventaja a favor de los baskonistas. Una renta que mantendrían prácticamente hasta bien avanzado el último cuarto.

Los números no engañaban: 50 tantos encajados y 23 rebotes a favor de los locales por 11 de los visitantes. Además, el Baskonia había capturado seis en ataque, mientras que el Iberostar Tenerife en esa faceta había llegado en blanco al tiempo de descanso.

Clave resultó también la jugada que dio una ventaja de 14 puntos a los locales, después de que el Canarias la redujera a 10 (59-49). Una protesta de Rodrigo San Miguel, que pidió a los árbitros que señalaran que a un jugador rival le había tocado el balón en el pie, trajo consigo una técnica a Katsikaris, lo que dio la posibilidad a los vitorianos de lograr otro parcial de 6-0 para neutralizar cualquier tipo de reacción canarista.

Pese a todo, el partido entraría en una dinámica de lanzamientos más o menos cómodos para los ataques ante unas defensas poco intensas por momentos. Baskonia dio la impresión de creer que el partido estaba ya ganado y el Iberostar veía que mejoraba respecto a anteriores actuaciones, tendencia con la que se llegaría al final del compromiso.

Reacción postrera

Además, y es la mejor conclusión que se puede sacar del compromiso de ayer, los aurinegros no estaban dispuestos a dejarse llevar y, aunque no daban la sensación de poder dar la vuelta al marcador, sí que volvieron a competir hasta el final, por mérito propio y demérito rival.

Dentro del acordeón en el que se había convertido el marcador, el Iberostar Tenerife llegó al final del tercer cuarto perdiendo de 14 (74-60), para nada más comenzar la última manga verse 19 abajo (79-60). Lo curioso es que, a partir de ese momento, el Iberostar Tenerife, casi sin que nadie se diera cuenta, comenzó a recortar diferencias. Primero fue gracias a un Tim Abromaitis que, pese a verse superado en el interior, sí comenzó a anotar desde el exterior (81-69), llegando posteriormente la necesaria colaboración baskonista en forma de relajación. De desconexión, algo de lo que tanto hemos hablado durante la temporada. Esta vez le tocó a los vitorianos.

De esta forma, a falta de 34 segundos, los tinerfeños llegaron a situarse a seis puntos (93-87) gracias a un gran parcial de 7-19 que no se vio completado. Realmente, el Baskonia nunca dio la impresión de dejarse sorprender en un duelo que supo controlar siempre.

Toca reponerse para tratar de ganar a Fuenlabrada, el próximo sábado, en Los Majuelos.