Nancy y Chris Weiss intentaron durante dos años que ella se quedase embarazada. Pese a los cinco intentos fallidos de fecundación y un embarazo químico, esta pareja residente en Atlanta (Estados Unidos) decidió apostar por un método innovador que cuenta solo con un 50% de probabilidades: la adopción de embriones. El pasado mes de enero nacía su hija Luna, un bebé tan esperado como especial.
Según recoge Daily Mail, los profesionales implantaron un embrión a Nancy que había sido congelado en el momento de la extracción del útero de la primera madre gestante. Sin embargo, lo curioso del caso llega cuando los progenitores descubren que el embrión de su pequeña Luna llevaba trece años congelado, concretamente, desde 2004.
“Todavía me sorprende cuando hablo de eso y tengo que dividirlo en términos simples y explicarlo a otros. Tratar de explicar la FIV (fecundación in vitro) es bastante difícil, y mucho menos decirle a la gente que nuestra hija había estado congelada durante 13 años”, ha explicado la madre.




