
La gerencia de la clínica privada Brismedical señala al Servicio Canario de Salud, dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias y posible comprador de la instalación privada para reconvertirla en un hospital comarcal tras entrar en concurso de acreedores, de la quiebra del proyecto empresarial que el gerente Miguel Brito, inició desde el año 2012. Desde la gerencia del Hospital palmero y desde el Área de Salud de La Palma, tienen claro que Brismedical ha tenido el mismo trato que el resto de centros sanitarios privados de la Isla, un mensaje que reiteran especificando que “el Área de Salud de La Palma no firma conciertos, firma los conciertos la Consejería de Sanidad y lo hace para la realización de pruebas, no para hospitalización”. En esa misma línea, desde la dirección de área se subraya que “La Palma no tiene conciertos médicos más allá del Padican, un Programa de Atención Dental para la población infantil y juvenil residente en Canarias y Gadiscan, para el suministro de oxígeno en el centro hospitalario y a los pacientes que requieren de su uso en casa”.
Pese a las argumentaciones de los responsables de Sanidad en la Isla, desde Brismedical acusan al Servicio Canario de Salud (SCS) de haberles perjudicado en conciertos de servicios públicos sanitarios. Lo cierto es que en el año 2014 la empresa, ahora en concurso de acreedores y contrariada por lo que muchos entienden como un fracaso empresarial, recibió con carácter de convenio “198 casos clínicos entre Traumatología, Oftalmología, y Otorrinolaringología, fueron operados en Brismedical durante cuatro meses”. El propietario de Brismedical considera que la situación debería haber llegado a su fin con el primer concurso convocado por la Consejería de Sanidad en una práctica que tildan de “irregular y arbitraria” en materia de convenios concertados y prórrogas automáticas de conciertos con clínicas privadas, e insiste al asegurar que los conciertos “se reparten en la Isla a criterio de la Gerencia de La Palma”.
Es precisamente el gerente del Hospital palmero, José Izquierdo Botella, quien aclara que “hemos trabajado con esa clínica y lo seguiríamos haciendo, pero ahora mismo el propietario no ha podido hacer frente a sus compromisos económicos y aunque podemos entender su preocupación, este es un tema económico y empresarial pero no sanitario”.
El SCS publicó semanas atrás los pliegos de la convocatoria para la prestación del servicio de hospitalización de media estancia a pacientes derivados de la sanidad pública y en el maro de un concierto que asciende a 220 millones de euros entre noviembre de este año y octubre de 2022. El reparto de los fondos, lamenta Brismedical, se llevará a cabo en cuantro lotes, dos para el Área de Salud de Gran Canaria y dos para Tenerife, pero La Palma queda fuera. La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias estudia la compra de la instalación y sus servicios tras el acuerdo institucional aprobado por el pleno del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, una decisión que se adoptará solo si la instalación se ajusta a los estándares de calidad y a las prestaciones que permitieran su utilización para dar mejor cobertura sanitaria a la comarca del Valle de Aridane.




