
El blog de ElPais El Viajero ha destacado quince calas españolas que enamoran por su belleza y espectacularidad. Entre ellas, repartidas por toda la geografía española, ha querido destacar la Caleta de Papagayo, en Lanzarote.
“El sureste de Lanzarote se ve dorado en su arena, se siente frío por un Atlántico de tonos azules verdosos, sabe a salitre, suena a viento alisio y huele a arena quemada por el sol africano. Con Fuerteventura y el islote de Lobos al fondo, la caleta de Papagayo, la más fotogénica y aplacerada, la que da nombre al resto de playas del monumento natural de los Ajaches, sirvió hasta mediados del siglo pasado como fondeadero. Los niños gustan de su media luna bien trazada; otros practican snorkel en sus laterales. Pero todo se revela secundario frente a la panorámica que se divisa desde la terraza natural que otorga el acantilado, junto a El Chiringuito. El placer visual encuentra durante el crepúsculo su máxima expresión.
Acceso: desde el enclave de Playa Blanca sale un ramal primero de asfalto y luego de tierra. Peaje medioambiental (3 euros), solo a coches, de 9.00 a 16.00 (hasta las 17.30 a partir de junio). Alquilan bicicletas en Papagayo Bike (papagayobike.com). La bajada ha sido acondicionada con escalones y postes de madera ensogados”, explica el blog en la descripción del sitio.
Las otras calas son:
Es Talaier (Ciudadela, Menorca)
Portiello/San Martín (Llanes, Asturias)
Calas de Roche (Conil de la Frontera, Cádiz)
Mataleñas (Santander, Cantabria)
La Granadella (Xàbia, Alicante)
Cala de Enmedio (Níjar, Almería)
A Barcela (O Grove, Pontevedra)
Cala Estreta (Palamós, Girona)
Cala Fonda (Tarragona capital)
Calas de Calnegre (Lorca, Murcia)
Cala Conta (Sant Josep, Ibiza)
Cala de los Déntoles (Cartagena, Murcia)
Antuerta (Bareyo, Cantabria)
Jajuai (Pontedeume, A Coruña)



