
Argentina estuvo a un paso de quedar apeada a las primeras de cambio, pero un gol de Rojo en las postrimerías ante Nigeria le dio la clasificación para los octavos de final. Pero la que no se escapó de la debacle fue la campeona del Mundo Alemania, que ayer se dio un batacazo histórico tras perder con Corea del Sur, ya que nunca había caído en una fase de grupos.
En la única ocasión que la selección germana cayó tan pronto hay que remontarse hasta el Mundial de 1938, en una primera fase en la que aún no existían los grupos. En aquel entonces empataron con Suiza y en el partido de repetición cayeron por 4-2. Con los alemanes se alinearon cinco futbolistas nacidos en Austria, ya que ese país había sido anexionada por Hitler unos meses antes. Según cuentan las crónicas, los austriacos que jugaron con Alemania no pusieron toda la carne en el asador.
Se veía venir
Lo ocurrido ayer con Alemania, aunque no se esperaba, se atisbaba, pues las cosas no iban bien por la selección de Joachim Löw. Antes de arrancar el Campeonato del Mundo, los germanos habían dejado una mala imagen en los amistosos de preparación.
Además, muchos aficionados criticaron con dureza la presencia de Manuel Neuer, cuando había estado toda la temporada en blanco a causa de una lesión. Ter Stegen, que había cuajado un gran curso con el Barça, fue relegado injustamente por Löw al banquillo.
El comienzo de Alemania ya anunciaba que venían curvas: inesperada derrota contra México en la primera jornada por 1-0. Mientras, en la segunda, si no es por Toni Kroos que marcó un golazo en la prolongación a Suecia (2-1), su eliminación era un hecho.
El partido
Las noticias que llegaban desde el Ekaterimburgo Arena, donde Suecia goleaba a México (3-0), obligaban a los pupilos de Löw a marcar un tanto, tan solo uno, ante un rival que estaba eliminado porque su única opción de seguir aspirando a los octavos pasaba por un triunfo azteca.
Corea, que no se descompuso en ningún momento, aprovechó que su adversario estaba completamente volcado para dar la puntilla con dos goles en el descuento. El primero fue concedido por el VAR, que confirmó que Kim no estaba en fuera de juego antes de fusilar a Neuer, porque el pase involuntario venía de un jugador alemán, y el segundo, el que regó de lágrimas germanas las gradas del Kazán Arena, fue obra de Son. El extremo del Tottenham marcó a puerta vacía, tras recoger un pelotazo cuando Neuer ya circulaba por el área coreana buscando la épica.
La maldición del campeón
La eliminación de la selección germana en la fase de grupos del Mundial significa la tercera vez consecutiva que el combinado defensor del título queda fuera a las primeras de cambio, tras la eliminación de Italia en el Mundial de 2010 y de España en la pasada Copa del Mundo.
En total, han sido seis los conjuntos nacionales que defendiendo título cayeron en la primera ronda de la edición posterior de la Copa del Mundo. Además de los comentados, Italia no pudo contra Suecia en la primera fase de grupos del Mundial de 1950. En Inglaterra 1966, fue Brasil (campeona tanto en 1958 como en 1962) quien cayó tras perder contra Portugal y Hungría.
La colonia alemana en Tenerife
Y no hay que olvidar la numerosa colonia de alemanes que residen en Tenerife, de manera mayoritaria en zonas como el Puerto de la Cruz o en el Sur. Los aficionados de la Mannschaft, poco acostumbrados a recibir este tipo de batacazos, se congregaron en los bares y pubs de las zonas turísticas de la Isla para ver el partido, viviendo en primera persona la debacle de su país. Mientras el encuentro iba 0-0 los alemanes confiaban en que el gol que supondría la clasificación llegaría tarde o temprano. Esperaban otro milagro como ante Suecia, cuando Kroos acertó con la portería sueca y dio vida a su selección de cara al último choque contra Corea del Sur. Pero el gozo en un pozo. Los aficionados alemanes afincados en la Isla se llevaron una gran decepción y acabaron contrariados por la eliminación.




