
El joven estudiante y deportista Sebastián Alpuche Gómez fue secuestrado cerca de Veracruz, en México, el pasado 18 de junio por un grupo de delincuentes que exigió a su familia un rescate de más de 70.000 euros.
Alpuche, de 18 años, se encontraba jugando fútbol con sus amigos cuando fue subido de forma violenta por encapuchados a una camioneta. Aunque la familia reunió el dinero se dispuso a pagar, el cuerpo de Sebastián fue encontrado este fin de semana flotando en el río Coatzacoalcos, junto a otros dos cadáveres de los que, de momento, se desconoce su identidad.
La muerte del joven ha despertado la indignación de sus vecinos, familiares y compañeros de clase y equipo de fútbol, que han salido a la calle a exigir que este crimen, como tantos otros en México, no quede impune.
Hoy, con el féretro de Alpuche Gómez, amigos, familiares, estudiantes y catedráticos exigieron justicia en Nanchital, para que este crimen no quede impune. En una carta abierta, sus compañeros de equipo han exigido la inmediata renuncia del Secretario de Seguridad del Estado, Jaime Téllez Marie, y que la presidenta municipal, Zoila Balderas Guzmán, encabece esta petición ante el gobernador, Miguel Ángel Yunes Linares.
“Gritamos junto al pueblo, a la comunidad estudiantil, a la comunidad deportiva, a los docentes y autoridades de nuestro plantel, a la sociedad de Nanchital: ¡queremos justicia, queremos justicia, ningún alumno muerto más, ningún joven muerto más, ningún deportista muerto más, ningún hijo muerto más”, rezaba la misiva.
En respuesta, durante la reunión del Grupo Coordinación Veracruz, Miguel Ángel Yunes lamentó que la familia de Sebastián Alpuche rechazase la ayuda de la Unidad Anti Secuestro de la Fiscalía General del Estado (FGE).
“La Unidad Anti Secuestro de la Fiscalía General del Estado ofreció la ayuda a la familia, desafortunadamente la familia no aceptó el apoyo y el resultado es lo que sucedió, lamentamos mucho el hecho”, excusó.





