
La comunidad internacional ha incrementado su presión contra el gobierno de Daniel Ortega para que cese la dura represión en Nicaragua que ha acabado con la vida de más de 350 personas desde que estallaran las protestas el pasado 17 de abril. Este martes, unos 1.500 paramilitares fuertemente armados han entrado en la ciudad de Masaya, a 35 kilómetros de Managua y que se encuentra cercada desde hace semanas por la policía, para atacar a los civiles atrincherados en sus calles en protesta contra el presidente Ortega, al que acusan de haber amañado las últimas elecciones.
A pesar de las protestas, el Parlamento nicaragüense aprobó este lunes una ley que califica de terroristas a quien destruya bienes públicos o privados, lo que ha sido entendido desde la oposición como un intento del gobierno de criminalizar la protesta ciudadana y de acallar las manifestaciones.
Tras un fin de semana sangriento con más de una decena de fallecidos, el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, ha demandado al presidente del país el fin de la represión.
“Es absolutamente esencial que cese inmediatamente la violencia y se revitalice el diálogo nacional, porque solo una solución política es aceptable para Nicaragua”, ha declarado el máximo representante de la ONU desde San José, donde consideró que el conflicto ha ocasionado “un número de muertos que es absolutamente chocante”.
América pide el cese de la violencia
Trece países latinoamericanos reunidos este lunes en Bruselas han exigido en una declaración conjunta el “cese inmediato a los actos de violencia, intimidación y amenazas” en el país centroamericano, así como el “desmantelamiento de los grupos paramilitares” a los que se atribuye la mayor parte de la violencia.
Por su parte, Estados Unidos ha instado a Ortega a que “cese de inmediato su represión contra el pueblo”. En un comunicado, el Departamento de Estado norteamericano ha reclamado al Gobierno del presidente nicaragüense que preste atención a la petición de su pueblo para realizar reformas democráticas de inmediato y celebrar elecciones.
El sábado, las imágenes de unos 200 estudiantes atrincherados mientras eran tiroteados y asediados, dos de ellos fallecieron, durante casi 20 horas tras refugiarse en una Iglesia han dado la vuelta al mundo y provocado la reacción unánime de condena desde todos los puntos del planeta.
Estudiantes contra paramilitares
Desafiando la represión, la violencia y jugándose la vida, los jóvenes siguen enfrentándose al estado de terror que ha impuesto el mandatario nicaragüense.
En medio de la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad y los paramilitares afines a Ortega, cientos de estudiantes y de nicaragüenses entonaron el lunes canciones de protesta al ritmo del rap y salieron a las calles de Managua para exigir justicia para los fallecidos y detenidos durante los tres meses de protestas.
Entre el viernes y domingo la violencia se agravó con la irrupción de grupos armados progubernamentales y efectivos de las fuerza de seguridad en las universidades tomadas por los manifestantes y con la retirada por la fuerza de las barricadas y cortes de carreteras en varias ciudades.
“La población no se rinde porque sigue en las calles exigiendo libertad”, ha destacado Carlos Tünnermann, miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, uno de los grupos civiles que encabeza las protestas.
El lunes, además de la marcha convocada por estudiantes, familiares de los fallecidos han desfilado con los ataúdes por las principales arterias de la capital exigiendo justicia.
Protesta contra el amaño electoral
Las manifestaciones contra el Gobierno comenzaron a mediados de abril como reacción a una reforma al sistema de seguridad social, pero se ampliaron para demandar justicia para las víctimas después de una violenta represión policial que ha dejado unos 350 muertos y miles de heridos.
También exigen la renuncia de Ortega, al que acusan de amañar elecciones, controlar los medios de comunicación, manipular la justicia y querer instaurar una “dictadura familiar”. Ortega ha defendido el diálogo político y ha invitado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a constatar cómo, según él, no hay violaciones de Derechos Humanos.
La vicepresidenta y primera dama Rosario Murillo ha asegurado este lunes que el gobierno actúa para liberar el territorio de los bloqueos de carreteras y para “restaurar la paz”.
Ha destacado además que las protestas responden a “un plan terrorista y golpista acompañada por una infame y falsa campaña mediática nacional e internacional. Ese golpe que quiso imponer esa minoría llena de odio, esa minoría siniestra, maligna, pero no lo lograron ni lo lograrán”, ha dicho Murillo.
La iglesia, que está jugando un papel importante en apoyo a los manifestantes y tratando de mediar con el Gobierno, también ha alzado la voz contra la represión, de la que también está siendo parte afectada.
De hecho, grupos paramilitares dispararon este domingo contra un vehículo en el que viajaba el obispo Abelardo Mata, uno de los cinco dirigentes eclesiásticos que han abogado por el diálogo entre el Gobierno y los manifestantes y uno de los mayores críticos contra Ortega, sus medidas antidemocráticas y sus prácticas represoras.
Asimismo, este mismo fin de semana, el cardenal Leopoldo Brenes ha denunciado que las fuerzas gubernamentales entraron en su casa rural de Catarina.
Desde la Iglesia han buscado el diálogo y han hecho llamamientos constantes para que cese la violencia. Han denunciado la “falta de voluntad política del gobierno” para entablar un diálogo con la oposición, diálogo que quedó en suspenso el pasado 18 de junio.
Paramilitares y policías fuertemente armados mantienen rodeada la ciudad de Masaya y el barrio Monimbo.#SOSNicaragua pic.twitter.com/lWEkXoWmzp
— ❤🇳🇮 Nica Vandálica ❤🇳🇮 (@vandalica88) 17 de julio de 2018
🔵 AHORA #NICARAGUA | Así se defiende el pueblo de #Masaya.#SOSNicaragua #SOSMasaya #Monimbo pic.twitter.com/eWxig0DiJ0
— NoticiasChelmevision (@NOTICIAS_chelme) 17 de julio de 2018
#SOSNicaragua
AHORA: Más de 1.500 paramilitares con armas de guerra del Gobierno Ortega rodean y atacan a sangre y fuego las barricadas que protegen Monimbó, Masaya. Otra matanza ha comenzado. pic.twitter.com/cBE42nbp3b— Javier Bauluz (@javierbauluz) 17 de julio de 2018
Policía bloquea la pasada hacia Masaya con el fin de permitir que los grupos Paramilitares fuertemente armados realizen el ataque al Pueblo de Monimbo sin que nadie pueda llegar a auxiliar al pueblo atacado. #SOSNicaragua pic.twitter.com/gWyxmE9Wbc
— Que se rinda tu madre 🔴🖕😠🖕🔴 (@LeikenEmanu) 17 de julio de 2018
Así se defienden los pobladores y autoconvocados del #Monimbó ante el brutal ataque que la policia y parapoliciales realizan contra este heróico pueblo. #SOSnicaragua #Nicaragua #SOSMasaya #Masaya #Ultimahora #Urgente #Ultimominuto pic.twitter.com/jekI8VhotS
— TrincheraDeLaNoticia (@LaTrincheraNic) 17 de julio de 2018
Continúa la represión en Masaya, el pueblo valiente nos envía pruebas contundentes de quiénes son los verdaderos terroristas, las fuerzas del estado criminal de Ortega-Murillo están firmando su condena ante los ojos del mundo.#SOSMasaya #SOSMonimbo pic.twitter.com/hDxRWSQfWM
— Vicente Castellón (@VcenteCastellon) 17 de julio de 2018





