
Podría tratarse de una broma, pero no lo es: es la multa de la que todo el mundo habla y ha ocurrido en Murcia. Allí, varios medios se han hecho eco de la infracción cometida por un conductor y la correspondiente sanción que ha recibido por ser pillado mientras la copiloto le hacía una felación o, como dice el escrito de la multa, por “conducir el vehículo reseñado sin mantener la propia libertad de movimientos”, ya que “la acompañante tenía situada la cabeza en la entrepierna del conductor el cual llevaba los pantalones bajados hasta los tobillos”.
Según informan medios locales, se trataba de un vehículo de alta gama que circulaba zigzagueando por la vía y fue una pareja de agentes de la Policía Local quien dio el alto al coche, descubriendo la curiosa escena, ocurrida en la Ronda Norte, en Santa María de Gracia, este martes.
La jugada le puede costar al conductor nada menos que 80 euros.





