economía

Los impuestos que nos vienen…

El ‘golpe’ tributario de Pedro Sánchez se centra en gravar a la banca, el diésel, las tecnológicas... y subir sociedades y autónomos

Los técnicos del Ministerio de Hacienda calculan que, con la nueva subida de impuestos programada por el Gobierno de Pedro Sánchez, la recaudación de las arcas públicas aumentará, como mínimo, en 9.700 millones de euros. Estos cálculos se basan en los 4.000 millones que se prevé obtener por el Impuesto de Sociedades, 2.000 millones por la tasa a las transacciones financieras internacionales, 1.000 por el impuesto a la banca, más unos 1.500 millones de euros por la lucha contra el fraude y unos 600 por la denominada tasa Google.

Si la idea que pretende el Gobierno con la imposición de estos nuevos impuestos es recaudar más, parece que las estimaciones de Hacienda van bien encaminadas. El problema es que existe la creencia errónea de que si se suben los impuestos, el Estado recauda más dinero y, por tanto, puede invertir en mejoras sociales Pero esto no siempre es así.

Arthur Laffer, miembro del Consejo Asesor de Política Económica del presidente Ronald Reagan, desarrolló en 1980 su famosa curva, que venía a decir que aumentar los tipos no siempre contribuiría a una mayor recaudación.

Prueba de ello es el presidente Donald Trump, que puso en marcha esta teoría y este año ha disparado la recaudación del país con una bajada importante en el impuesto de sociedades. Ha creado más empleo y se han incrementado las prestaciones sociales.

Pero ¿cuáles son los nuevos impuestos con los que nos sorprenderá el Gobierno de Sánchez el próximo año? En concreto, las grandes medidas fiscales son ocho.

Subida de las cotizaciones a los autónomos. Entre el 80% y el 90% de los autónomos cotiza por la base mínima, pero el Gobierno quiere que los trabajadores por cuenta propia coticen en función de los ingresos obtenidos.

Subir el IRPF a las rentas más altas. La idea es destopar las cotizaciones sociales entre los sueldos de más de 45.000 euros brutos anuales. Esto afectaría a aquellos que pueden estar cobrando unos 3.700 euros brutos mensuales en 12 pagas.

Aumento del Impuesto de Sociedades. El tipo mínimo del Impuesto de Sociedades es del 15%, pero el tipo efectivo de las empresas del IBEX es del 10%, tras la aplicación de deducciones. A partir de ahora se introducirá un suelo mínimo para que las grandes empresas no paguen menos del 15%.

Impuesto a la banca y a las transacciones financieras. La idea es introducir un gravamen especial a las entidades financieras y a las transacciones internacionales, cuyo carácter finalista será financiar las pensiones.

Tasa Google. El sector tecnológico sufrirá el año que viene la imposición de una nueva figura fiscal que gravará la intermediación de servicios y la venta de gastos digitales.
Aumento del diésel. La pretensión del Gobierno es elevar este impuesto para que pase de 30,7 céntimos el litro a 40,25. Se trata de implantar una política disuasoria de conductas contrarias al Medio Ambiente.

Obligatoriedad de aplicar el Impuesto de Patrimonio en toda España y quitar bonificación al Impuesto de Sucesiones y Donaciones. La idea de Sánchez es armonizar estos impuestos en toda España, ya que hay comunidades donde están bonificados.

Estas son algunas de las medidas que entrarán en vigor el año que viene. Ahora bien, como se indicó, la pregunta es si estas subidas impositivas ayudarán a un incremento de la recaudación, como se pretende o, por el contrario, lastrarán la competitividad, la inversión y el empleo, tal y como aseguran los empresarios. Además, son muchos los expertos que opinan que esta subida de impuestos afectará “claramente” a la clase media y perjudicará a la recuperación económica.

Para Daniel Lacalle, uno de los 50 economistas más influyentes del mundo, el Gobierno de España está haciendo “totalmente lo contrario” de lo que se está aplicando en Europa y en los países líderes, como Holanda, Francia o Luxemburgo. En declaraciones a DIARIO DE AVISOS, Lacalle aseguró que las estimaciones que hablan de un incremento de la recaudación superior a los 9.000 millones son de “ciencia ficción”, porque la media de error en las estimaciones de ingresos en España está entorno al 20% y el 50%.

“Nada positivo”

En opinión de Lacalle, las estimaciones se basan en la idea de que esta subida de impuestos no va a tener repercusión en el consumo ni en el empleo, “lo que es equiparable a pensar que si yo me pongo un peso de un kilo en el pie, voy a correr igual que sin él”.

Por eso, señaló que esta subida impositiva promovida por el Gobierno de Sánchez no “tiene nada de positivo” y además provocará que España incumpla sus compromisos con Bruselas hasta 2021.

Lacalle se mostró convencido de que el Gobierno de Pedro Sánchez sabe que esta subida impositiva del año próximo tendrá un impacto negativo sobre el crecimiento de la economía, el consumo y el empleo, pero “creen que, al final, la economía lo aguanta todo”. Además, señaló que los ciudadanos, en esta ocasión, están bastante enfadados, porque saben perfectamente que si suben el diésel, “no se lo suben a las grandes empresas, que les importará bastante poco, sino a usted y a mí, que somos la inmensa mayoría”. “Los impuestos se están subiendo en un momento que perjudicará claramente a la recuperación y afectará a las clases medias”, declaró.

Sea como fuere, el año que viene nos costará más ponerle gasolina al coche, pagar el autónomo y tener nuestro dinero en el banco.

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