
En la historia de Roma sigue llamando la atención las ineficaces Legiones Consulares. Estas no formaron parte de ningún ejército estable. Se creaban rápidamente cuando la necesidad así lo requería, y eran disueltas una vez terminada la campaña. A pocos meses de la convocatoria de elecciones, el equipo súper Chuli de la temida Legión Mortadela (marca Acme) desempolva el casco de obra y ensaya caras (con poco acierto interpretativo) delante de los fotógrafos como si entendiesen el plano con dibujo alzado que tienen ante sus narices.

En plena formación, empezando por el patriota Fernando Bruto Clavijo, junto al Capitán América, también conocido como Carlos Alonso “el ocurrente”, y por supuesto, “Yo, Bermúdez”, el ambiguo sucesor de Calígula. También, cómo en las Legiones Consulares, no faltan los famosos culichichis (el grupo más significativo de la parafernalia costumbrista de ATI-CC). Vaya una legión para una guerra. Ay mi cabeza…





